Zet Zillions es un roguelike de estrategia para un solo jugador ambientado en el espacio. El jugador controla a Foam Gun a bordo de la nave-planeta Baby Violence mientras busca un nuevo hogar para la humanidad a través de galaxias generadas al azar. El juego gira en torno a la fusión de cartas, el despliegue de tripulantes y la destrucción de planetas en una serie de partidas que combinan exploración, combate y gestión de recursos.
Gameplay
El bucle principal consiste en construir y adaptar mazos durante cada partida. Las cartas se combinan mediante un sistema de fusión que genera más de 100 resultados distintos, algunos con efectos muy potentes y otros menos útiles. Hay que pensar varios turnos por adelantado para enfrentarse a enemigos grandes y decidir cuándo arriesgar una fusión para obtener mejores recompensas.
La exploración consiste en desplazarse entre localizaciones donde se pueden recuperar transbordadores, entrar en portales, completar misiones secundarias e interactuar con personajes. Los tripulantes pueden lanzarse sobre planetas para sobrepoblarlos antes de provocar explosiones. Las piñas funcionan como recurso recurrente con usos prácticos durante las partidas. La estructura invita a repetir intentos, ya que cada galaxia presenta disposiciones y desafíos nuevos.
La construcción de mazos se realiza sobre la marcha, sin fases largas de preparación. Es posible desarrollar varios mazos y alternar entre ellos según las circunstancias, lo que premia la flexibilidad frente a construcciones rígidas. El tutorial presenta las mecánicas con rapidez para que el jugador tome decisiones relevantes desde el principio de cada partida.
Modos de juego
Zet Zillions es una experiencia exclusivamente para un jugador sin opciones multijugador. Las partidas siguen el esquema típico de los roguelikes, con mapas generados de forma procedural que se reinician al fallar o al completarlos. Dentro de cada partida se alternan segmentos de navegación, encuentros de combate y actividades secundarias opcionales como reuniones con personajes o recuperación de transbordadores.
La progresión se basa en acumular conocimiento sobre combinaciones de fusión y patrones enemigos a lo largo de varios intentos. No existen modos con nombre propio aparte de la campaña principal, que integra elementos narrativos con los sistemas roguelike. Las misiones secundarias aportan variedad sin modificar el formato fundamental de las partidas.
Historia y ambientación
La historia sigue a Foam Gun y Baby Violence en su travesía espacial en busca de un mundo habitable. Las galaxias generadas al azar contienen momentos narrativos fijos junto con eventos variables, por lo que la trama se desarrolla de forma distinta en cada partida. Existen conexiones con el título anterior del estudio, Wolfstride, dentro de un universo compartido, aunque no es necesario haber jugado esa entrega.
Los personajes que aparecen en las misiones secundarias aportan personalidad al escenario sin requerir retrocesos largos. El tono combina temas serios de supervivencia con momentos más ligeros, sobre todo en torno a objetos inusuales como las piñas.
¿Merece la pena jugarlo?
Las reseñas de jugadores se sitúan en un 87 % de valoraciones positivas sobre un total de 707, y las opiniones recientes siguen siendo mayoritariamente positivas. El juego resulta adecuado para quienes disfrutan de roguelikes de construcción de mazos que premian la experimentación con fusiones de cartas y el despliegue táctico de tripulantes. Su tutorial breve y su enfoque en la acción inmediata lo hacen accesible para quienes se acercan al género por primera vez, sin renunciar a la profundidad que ofrece el elevado número de resultados de fusión para jugadores más experimentados.
El soporte actual se limita a la versión base publicada en mayo de 2024, sin contenido de temporada ni expansiones importantes anunciadas por el momento. Su precio reducido y la duración contenida de cada partida permiten probar las mecánicas sin una gran inversión de tiempo. Quienes prefieren sesiones de estrategia pausada frente a acción rápida encontrarán que el énfasis en la planificación y la evaluación de riesgos encaja bien con los sistemas principales.