The Last of Us Part II es un juego de acción y aventura para un solo jugador con elementos de survival horror. El jugador recorre un mundo postapocalíptico lleno de criaturas infectadas y facciones humanas hostiles, gestionando recursos limitados y tomando decisiones tácticas tanto en combate como en exploración.
Gameplay
El combate combina sigilo y enfrentamientos directos. Se pueden usar armas de fuego, arcos, armas improvisadas como tuberías o botellas, y peligros del entorno para eliminar amenazas. Un sistema de cobertura permite agacharse o tumbarse para evitar ser detectado, mientras que el Modo Escucha resalta a los enemigos cercanos a través de paredes y obstáculos. La IA enemiga reacciona de forma dinámica: se cubre, llama refuerzos o aprovecha las distracciones del jugador. Los perros guardianes añaden una capa extra al seguir rastros de olor que aparecen en el Modo Escucha.
El desplazamiento incluye elementos de plataformas. Los personajes trepan, saltan entre huecos, usan cuerdas para escalar o impulsarse entre puntos, y rompen cristales para acceder a nuevas zonas o reunir suministros. Algunas secuencias permiten montar a caballo o navegar en barco por entornos más amplios. La gestión de recursos sigue siendo clave, ya que se pueden fabricar objetos como kits de salud o punzones con materiales recolectados. Los ajustes de dificultad van desde Muy Ligero, que prioriza la historia con ayudas, hasta Grounded, que elimina gran parte de las asistencias y reduce drásticamente los recursos. Las opciones personalizadas permiten modificar elementos concretos como la asistencia de apuntado o la percepción enemiga.
Cambiar entre Ellie y Abby modifica las herramientas y el estilo de juego disponibles. Ellie destaca por su agilidad y herramientas de sigilo, mientras que Abby ofrece mayor potencia en combates cuerpo a cuerpo. Los compañeros pueden ayudar marcando objetivos o eliminando amenazas.
Modos de juego
La experiencia principal sigue una campaña narrativa lineal dividida en capítulos que alternan entre distintas perspectivas. La exploración permite encontrar coleccionables opcionales y pequeñas historias secundarias que amplían la información sobre los personajes y el mundo sin alterar el camino principal.
No Return es el modo adicional principal. Se trata de una experiencia de supervivencia roguelike que presenta secuencias aleatorias de encuentros en localizaciones de la campaña. El jugador elige entre distintos tipos de desafíos, como oleadas de Asalto, objetivos de Captura para asegurar suministros en cajas fuertes vigiladas, temporizadores de Caza contra refuerzos constantes, y defensas de Resistencia junto a un compañero de IA contra enjambres de infectados. Cada partida culmina en un enfrentamiento contra un jefe. Los personajes desbloqueables aportan rasgos únicos, como el acceso de Bill a una escopeta de bombeo personalizada y resistencia en combate cuerpo a cuerpo, o el rifle de asalto personalizado de Marlene y su capacidad para cambiar de ruta una vez por intento. Modificadores y apuestas añaden variedad a las partidas, y las actualizaciones recientes han incorporado nuevos mapas y personajes.
La versión remasterizada incluye además Niveles Perdidos con versiones tempranas de algunas zonas, Guitarra Libre para practicar con el instrumento, y Modo Speedrun para desafíos cronometrados una vez desbloqueados.
Características técnicas y de accesibilidad
El remaster para PS5 ofrece mejoras nativas como salida en 4K en Modo Fidelidad, tiempos de carga más rápidos y soporte completo del mando DualSense con respuesta háptica y gatillos adaptativos. Los ajustes gráficos mejoran la iluminación, las texturas y la fidelidad general en entornos hostiles. Entre las opciones de accesibilidad destacan el Audio Descriptivo para idiomas compatibles y el sistema Voz a Vibraciones, que convierte el diálogo en retroalimentación del mando. Se pueden desbloquear skins para personajes y armas que permiten personalizar el aspecto sin afectar la mecánica.
Las pistas de comentarios del equipo de desarrollo ofrecen información durante las partidas, y el historial de actualizaciones incluye parches que ajustan el equilibrio y añaden contenido como mapas extra y personajes jugables de entregas anteriores de la saga.
¿Merece la pena jugarlo?
Quienes busquen una narrativa centrada en un solo jugador, con combates tensos basados en recursos y decisiones significativas en el enfoque, encontrarán aquí un valor sólido. La edición remasterizada reúne la campaña original con opciones de repetición ampliadas a través de No Return y contenido adicional, convirtiéndola en la versión más completa disponible en PS5. La crítica destacó la pulida de los sistemas de juego y la presentación técnica, mientras que las opiniones del público varían según la reacción personal ante los arcos de los personajes y los temas. El soporte continuo mediante parches mantiene fresco el modo roguelike con nuevos personajes y mapas. Quienes valoren un ritmo pausado, encuentros de alto riesgo y exploración en un entorno hostil probablemente repetirán varias partidas, especialmente en dificultades altas o en No Return para desafíos procedurales. Su disponibilidad tanto en PS4 como en PS5 amplía el acceso, aunque la versión mejorada maximiza la experiencia.