The Binding of Isaac: Rebirth es un shooter de acción RPG con mecánicas roguelike basado en la generación procedural y la permamuerte. El jugador controla a Isaac a través de una serie de plantas de sótano generadas al azar, llenas de enemigos, tesoros y peligros. Cada partida comienza con una distribución distinta según una semilla, por lo que nunca se repite la misma experiencia, aunque permite replicarla exactamente introduciendo la misma semilla.
Gameplay
El movimiento se controla con los sticks analógicos, permitiendo ajustar con precisión la dirección y la velocidad. Isaac dispara lágrimas en ocho direcciones para enfrentarse a más de cien tipos de enemigos distintos. Los objetos que se recogen modifican de forma permanente las estadísticas y otorgan nuevas habilidades, dando lugar a combinaciones que cambian por completo cada partida. En total hay más de 450 objetos, muchos de ellos pensados para interactuar entre sí de formas inesperadas.
Los niveles están formados por habitaciones conectadas entre sí, entre las que se incluyen salas del tesoro, tiendas y arenas de jefes. Más de cincuenta jefes diferentes aparecen a lo largo de las plantas, cada uno con patrones de ataque propios. Las semillas especiales añaden reglas o modificadores adicionales que amplían aún más las posibilidades. El estilo artístico de píxeles dibujados a mano y los efectos visuales actualizados facilitan la lectura en combates rápidos, mientras que la banda sonora de Ridiculon crea una atmósfera envolvente.
Modos de juego
En el modo estándar se completan partidas completas que terminan al derrotar a uno de los jefes finales o al morir. Veinte desafíos específicos imponen restricciones o condiciones de inicio concretas para probar distintas estrategias. El modo difícil aumenta la dificultad modificando la generación de salas y el comportamiento de los enemigos, y funciona como una progresión independiente para jugadores más experimentados.
El cooperativo local permite jugar a dos personas en la misma pantalla, donde el segundo jugador puede elegir entre varios personajes disponibles. Existen diez personajes principales, cada uno con estadísticas iniciales y condiciones de desbloqueo propias. Más de doscientas variantes adicionales permiten personalizar aún más las partidas compartidas. La vibración del mando DUALSHOCK 4 añade respuesta táctil durante los combates y al recoger objetos.
Progresión y contenido
A medida que se completan partidas y se cumplen objetivos ocultos, se desbloquean nuevos objetos, personajes y desafíos. El sistema está diseñado para fomentar las repeticiones, con cuatro mil millones de variaciones posibles mediante semillas que garantizan un alto valor de rejugabilidad. Las salas suelen incluir peligros ambientales y coleccionables que interactúan con el conjunto de objetos, entre ellos la presencia habitual de materia fecal como obstáculo y elemento temático.
El juego incluye soporte para el idioma inglés y funciona a resoluciones de 720p, 1080i o 1080p en PlayStation 4. Todo el contenido está incluido en una única compra, sin necesidad de adquirir nada adicional.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción de The Binding of Isaac: Rebirth sigue siendo muy positiva entre quienes buscan estructura roguelike, construcciones basadas en objetos y alta rejugabilidad. La combinación de niveles procedurales, variedad de personajes y cooperativo local lo hace adecuado tanto para partidas en solitario como para sesiones compartidas en PS4. Quienes prefieren partidas cortas y repetibles con una progresión clara a través de desbloqueos encontrarán una experiencia constante, sin contenido estacional que desvíe la atención de la versión completa de 2014 como un paquete cerrado.