Tallowmere 2: Curse of the Kittens es un roguelike de acción indie disponible en Xbox One y Xbox Series. Los jugadores se adentran en un calabozo generado de forma procedural con el objetivo de superar salas sucesivas mientras gestionan su supervivencia frente a amenazas cada vez mayores. La premisa sitúa a Lady Tallowmere continuando sus rituales mientras sus gatitos actúan de forma extraña, lo que marca el tono de cada partida sin modificar el ciclo principal de exploración y combate.
Gameplay
El ciclo de juego consiste en entrar en salas llenas de enemigos que aumentan en número a medida que avanzas. El combate exige levantar un escudo para bloquear ataques y contraatacar con las armas disponibles. Cada sala requiere encontrar una llave para abrir la salida y continuar. Las armas ofrecen comportamientos distintos, por lo que conviene elegir la más adecuada según el tipo de enemigo y la situación. Al superar salas se sube de nivel y se accede a nuevas armas, escudos, bendiciones y pociones que modifican las capacidades del personaje durante la partida.
La generación procedural garantiza que cada intento presente distribuciones distintas de salas, enemigos, objetos y modificadores. Al inicio de cada partida se elige personaje y arma inicial, lo que permite probar enfoques diferentes desde el primer momento. Las partidas más largas desbloquean objetos de mayor rareza y mejor equipamiento. La salud se recupera recogiendo pociones y corazones o pidiendo curación directamente a Lady Tallowmere. El progreso se mide por la sala más profunda alcanzada, y los logros conseguidos amplían las opciones de inicio disponibles.
Modos de juego
El juego ofrece dos modos principales adaptados a distintos estilos. El modo individual proporciona la experiencia roguelike completa para jugadores que buscan batir sus propias marcas y desbloquear contenido de forma progresiva. El modo cooperativo local permite hasta cuatro jugadores en la misma pantalla, facilitando partidas compartidas en las que todos coordinan el uso de escudos, armas y llaves dentro de las mismas partidas.
Ambos modos mantienen los mismos sistemas procedurales y de progresión. El cooperativo pone el foco en el trabajo en equipo para afrontar los grupos de enemigos más numerosos de las salas avanzadas, mientras que el modo individual resalta el dominio personal de las armas y las combinaciones de objetos.
Progresión y recompensas
El avance está ligado directamente a la profundidad alcanzada. Cuanto más lejos se llega, más botín potente aparece y mayor es el catálogo de armas y personajes disponibles para futuras partidas. Este sistema premia la constancia en lugar de castigar los intentos fallidos, ampliando gradualmente las opciones sin necesidad de completar partidas enteras. Los niveles y la rareza de los objetos aumentan con la distancia explorada, ofreciendo mejoras tangibles que modifican la efectividad en combate a lo largo de varias partidas.
¿Merece la pena?
Tallowmere 2: Curse of the Kittens está dirigido a quienes buscan un roguelike de acción indie con exploración procedural y cooperativo local. El énfasis en la defensa con escudo, el manejo variado de armas y el objetivo de limpiar salas genera un ciclo de juego centrado que premia la experimentación con distintas combinaciones de personajes y armas. Su disponibilidad en Xbox One y Xbox Series lo hace accesible para jugadores de consola que prefieren sesiones cortas o largas basadas en batir récords y ampliar su arsenal de forma progresiva. Tanto quienes prefieren el desafío individual como quienes buscan partidas compartidas con hasta cuatro jugadores encontrarán mecánicas que se ajustan a esas preferencias.