Take On Mars es un simulador para PC que sitúa al jugador al frente de la exploración y futura colonización del Planeta Rojo. Desarrollado por Bohemia Interactive, combina física realista y objetivos científicos con el control directo de vehículos y equipamiento. La experiencia abarca misiones robóticas y escenarios de supervivencia humana, todo ambientado en un terreno marciano modelado con datos satelitales reales.
Gameplay
El núcleo del juego consiste en manejar rovers, landers y sondas en tiempo real. Los jugadores recorren superficies rocosas, despliegan instrumentos científicos para recoger muestras y datos, y gestionan los sistemas de cada vehículo bajo condiciones de gravedad variables. Los daños en componentes como ruedas, brazos o cámaras afectan directamente al manejo y al rendimiento, por lo que es necesario planificar con cuidado tanto la navegación como las reparaciones.
La investigación desbloquea nuevas tecnologías y equipamiento, ampliando las posibilidades de exploración. Fenómenos ambientales como tormentas de arena o eventos de radiación introducen tensión y obligan a adaptar las estrategias durante las operaciones. Las misiones de entrenamiento enseñan los controles y sistemas antes de abordar los objetivos completos en lugares como el cráter Gale o el cráter Victoria.
La simulación avanzada incluye también el movimiento en gravedad cero en órbita y en cuerpos celestes como Deimos. Los jugadores deben gestionar la energía, respetar los límites de transmisión de datos y personalizar el equipamiento para cumplir los objetivos de cada misión.
Modos de juego
La campaña del Programa Espacial se divide en dos capítulos principales. El primero se centra en la robótica: el jugador dirige sondas y rovers desde una agencia remota para recopilar datos científicos y desbloquear mejoras. El segundo traslada la acción a una misión tripulada, donde se asume el papel del astronauta Mark Willis tras un aterrizaje de emergencia que deja a la tripulación aislada en la superficie.
El modo multijugador Sandbox Survival permite unirse y abandonar sesiones con otros jugadores. Los equipos extraen recursos del suelo, los procesan y construyen hábitats mediante impresoras 3D. Entre las tareas adicionales se incluyen la creación de redes eléctricas, la presurización de zonas, el cultivo de plantas mediante sistemas de botánica y el manejo de vehículos para mantener el grupo.
Los escenarios independientes y los ejercicios de entrenamiento ofrecen sesiones más breves en varios emplazamientos, como instalaciones terrestres y el interior de la Estación Espacial Internacional. Estas opciones permiten practicar de forma focalizada o realizar experimentos rápidos sin comprometerse con campañas largas.
Exploración y profundidad de la simulación
Los desplazamientos cubren grandes distancias en Marte, con ubicaciones basadas en lugares reales como el cráter Cydonia. Otros escenarios especiales amplían el alcance hasta la órbita terrestre, el lugar de alunizaje de la misión Apollo 17 y la luna marciana Deimos. Cada zona plantea retos específicos relacionados con el terreno, el clima y la mecánica orbital.
Todos los instrumentos, sistemas y elementos estructurales están modelados con gran detalle. Durante el juego es posible romper o modificar piezas, lo que altera el comportamiento de los vehículos de forma realista. Este nivel de fidelidad resulta especialmente atractivo para quienes prefieren la resolución metódica de problemas frente a la acción rápida.
Creación de contenido y personalización
Las herramientas integradas permiten crear escenarios mediante un editor 3D. Los usuarios pueden diseñar terrenos y misiones personalizados y compartirlos con la comunidad. Un conjunto de herramientas de trabajo específico facilita la modificación del terreno y el desarrollo de complementos para quienes deseen ampliar la experiencia base.
¿Merece la pena jugarlo?
Take On Mars atrae a jugadores que buscan un simulador detallado de exploración marciana con campañas para un solo jugador y elementos de supervivencia cooperativa. Su principal atractivo reside en el manejo realista de los vehículos y en la progresión científica a través de ubicaciones verificadas. Quienes valoran un ritmo pausado y sistemas técnicos encontrarán profundidad tanto en la fase robótica como en la tripulada.
El modo multijugador de supervivencia añade una capa colaborativa centrada en la gestión de recursos y la construcción de hábitats. Las opiniones destacan el detalle atmosférico y la precisión de la simulación, aunque algunos mencionan problemas técnicos ocasionales que pueden interrumpir las sesiones. El juego está disponible como paquete completo sin contenido estacional ni actualizaciones importantes desde su lanzamiento en 2017.
Es una opción a considerar si te interesan las operaciones realistas de una agencia espacial y la supervivencia con elementos de construcción en otro planeta. Ofrece una experiencia especializada y enfocada, más que un entretenimiento generalista.