Perimeter 2: New Earth es un juego de estrategia en tiempo real en el que los jugadores lideran facciones rivales en la lucha por el control de un planeta recién descubierto. El título se basa en mecánicas territoriales donde el dominio del terreno y el agua determina cada enfrentamiento, y la posibilidad de modificar el propio campo de batalla constituye el núcleo de la experiencia.
Gameplay
Los sistemas principales giran en torno a la guerra territorial entre tierra y agua. Los jugadores crean perímetros para proteger unidades y ampliar su influencia, al tiempo que alteran el paisaje para obtener ventajas. La energía es el único recurso, y se emplea para construir, fabricar unidades y levantar defensas.
Las unidades pueden transformarse durante el combate para adaptarse a las condiciones cambiantes, lo que permite reaccionar con rapidez ante las amenazas y fomenta distintas opciones tácticas. Providence funciona como herramienta de intervención directa: una vez desbloqueada mediante cristales psi, permite activar efectos potentes como explosiones o lluvias de meteoritos. Estos cristales también revelan información sobre la historia del planeta a medida que se exploran los mapas.
El conflicto enfrenta a dos facciones: Exodus, guiada por los Espíritus, y Harkback, que rechaza ese liderazgo y sigue su propio camino. Las partidas se centran en el posicionamiento, la negación de recursos y la manipulación del entorno más que en la construcción de bases tradicional.
Modos de juego
El contenido para un jugador sigue la historia de ambas facciones al llegar al mismo mundo y enfrentarse por su futuro. Las misiones exigen equilibrar la expansión, la defensa y el uso de Providence, gestionando al mismo tiempo la energía y el terreno.
El multijugador permite enfrentamientos directos en los que los rivales disputan el territorio en tiempo real. Las habilidades de Providence pueden desactivarse en estas partidas para centrarse exclusivamente en las mecánicas territoriales y de unidades. Los escenarios de batalla destacan el enfrentamiento directo y el control del mapa sin capas adicionales de campaña.
Facciónes y mecánicas principales
Exodus y Harkback ofrecen enfoques distintos marcados por sus creencias, aunque ambos comparten las herramientas básicas de creación de perímetros y alteración del paisaje. Las unidades transformables aportan flexibilidad, permitiendo que las fuerzas cambien de rol en mitad de la batalla para contrarrestar amenazas acuáticas o terrestres.
La recolección de cristales psi añade una capa de progresión fuera de las partidas normales, recompensando la exploración y vinculando las mejoras directamente a los superataques de Providence. Este sistema premia a quienes investigan el entorno en lugar de lanzarse directamente al combate.
¿Merece la pena jugarlo?
El juego está dirigido a aficionados a la estrategia en tiempo real que valoran la interacción con el entorno y sistemas de recursos poco convencionales. Sus mecánicas ofrecen una experiencia distinta centrada en el terraformado y la intervención táctica directa mediante Providence.
Las opiniones de los jugadores en Steam son mayoritariamente negativas, con críticas frecuentes sobre la interfaz, la presentación y la profundidad de sus sistemas. El título obtuvo una puntuación agregada de 43 en Metacritic. Se lanzó en 2009 con un único parche de equilibrio y sigue disponible como paquete completo, sin contenido estacional ni actualizaciones posteriores.
Quienes buscan una experiencia compleja de RTS territorial y están dispuestos a adaptarse a convenciones de diseño más antiguas pueden encontrar valor en su enfoque único. Los jugadores que prefieren interfaces modernas pulidas o contenido nuevo frecuente probablemente se frustren con su antigüedad y ejecución.