Necromunda: Underhive Wars es un RPG táctico por turnos ambientado en el universo de Warhammer 40,000, donde diriges a una banda que lucha por el control de las profundidades de una colmena contaminada.
Jugabilidad
Al frente de tu banda, personalizas y mejoras a cada miembro mediante especializaciones. Los combatientes adquieren nuevas habilidades y equipo a medida que avanzas, lo que añade profundidad estratégica a los enfrentamientos. Los combates tienen lugar en escenarios distópicos donde el terreno resulta determinante: puedes subir a pasarelas elevadas para mejorar tu posición, colocar trampas o tender emboscadas que derivan en combates cuerpo a cuerpo intensos. El sistema combina puntos de movimiento y de acción, permitiendo un desplazamiento libre en tercera persona en lugar de un movimiento rígido por casillas, lo que aporta mayor flexibilidad a tus tácticas tanto en tiroteos como en distancias cortas.
El progreso es persistente: tu banda evoluciona con el equipo saqueado y las habilidades perfeccionadas, recompensando la planificación y la adaptación al entorno hostil del subsuelo. En combate, equilibrar los ataques a distancia con el riesgo de acercarse resulta clave, ya que cada decisión puede inclinar el resultado.
Modos de juego
El juego incluye una campaña narrativa que te sumerge en el lore del subsuelo, guiando a tu banda a través de misiones centradas en la supervivencia y la rivalidad. Esta experiencia para un jugador combina desafíos tácticos y gestión de la banda.
En el modo multijugador puedes participar en combates en línea para cuatro jugadores, enfrentando tu equipo personalizado a otros en batallas competitivas. Estos modos mantienen el progreso de tu banda entre partidas, fomentando rivalidades continuas y enfrentamientos estratégicos.
Facciones y mecánicas
Tres facciones principales marcan las opciones iniciales: Escher, centrada en la agilidad y el dominio de sustancias químicas; Goliath, que prioriza la fuerza bruta y la resistencia; y Orlock, orientada al poder industrial y la potencia de fuego. Cada una aporta rasgos distintivos que influyen en cómo construyes y combates con tu banda.
Las mecánicas principales aprovechan los entornos verticales y desordenados del subsuelo. Gestionas recursos como los puntos de acción para ejecutar movimientos, mientras que el equipo de los enemigos derrotados sirve para mejorar tu armamento. El componente táctico incluye posiciones de vigilancia y efectos de moral, generando tensión en cada escaramuza.
¿Merece la pena?
Con una recepción mixta -un 55 % de opiniones positivas entre más de 2.000 valoraciones en inglés en distintas plataformas-, el título atrae a los aficionados de los RPG tácticos que buscan una personalización profunda y el lore de Warhammer. Aun así, algunos jugadores mencionan fallos ocasionales, un ritmo lento y ciertas inconsistencias en la IA, aspectos que pueden resultar frustrantes para quienes buscan una experiencia más pulida.
Si valoras la profundidad estratégica en un escenario distópico y puedes pasar por alto algunos problemas técnicos, ofrece un buen equilibrio entre campañas en solitario y combates en línea. Para quienes se inician en el género, la curva de aprendizaje y el progreso persistente suponen un compromiso, aunque los jugadores más dedicados encuentran recompensa en la construcción de la banda pese a sus carencias.