Clans es un RPG para un solo jugador que combina combate hack and slash con puzles sencillos dentro de una fortaleza compacta. El jugador encarna a uno de los cuatro personajes disponibles con el objetivo de derrotar a un poderoso Demonio y recuperar la Corona de la Paz. El título recupera la esencia de los action RPG de finales de los 90, centrado en la exploración habitación por habitación, los enfrentamientos con enemigos y la progresión lineal por una secuencia fija de zonas.
Gameplay
El combate se basa en armas cuerpo a cuerpo como espadas y hachas, opciones a distancia como artefactos explosivos y un repertorio de hechizos. Cada uno de los cuatro personajes cuenta con habilidades propias que modifican tanto el desarrollo de los combates como la resolución de los puzles. El movimiento se desarrolla por pequeñas salas conectadas que forman niveles más amplios, donde hay que eliminar esbirros hostiles mientras se buscan llaves, interruptores y caminos ocultos.
La progresión sigue un ciclo directo: entrar en una nueva zona, derrotar grupos de enemigos, interactuar con elementos del entorno y avanzar hacia la siguiente sección. La magia cumple funciones tanto ofensivas como utilitarias, permitiendo dañar enemigos a distancia o manipular objetos del escenario. Los cuatro personajes fomentan las repeticiones gracias a sus diferentes estilos, aunque la mecánica central se mantiene igual en todas las partidas.
Modos de juego
El juego estructura su contenido en nueve misiones distribuidas en siete niveles principales y cinco subniveles. Estas zonas incluyen las Puertas, las cavernas fundidas de Underdark, las Cámaras del Tormento, los Cuarteles de los Plebeyos, el Jardín de la Eternidad, los Cuarteles del Rey y la Guarida del Dragón. Cada sección combina combates y retos ambientales sencillos que deben resolverse para avanzar.
Las misiones guían al jugador por estos lugares en orden, con objetivos centrados en eliminar las fuerzas del Demonio y descubrir los secretos de la fortaleza. No hay modos multijugador ni rutas alternativas de campaña; la estructura es lineal y orientada al modo individual, siendo la elección de personaje el principal elemento de variación.
Niveles y progresión
Los siete niveles forman un descenso vertical por la fortaleza, desde las puertas exteriores hasta la Guarida del Dragón. Los subniveles añaden salas y encuentros adicionales en varias de estas zonas, alargando la duración total sin modificar las mecánicas básicas. Los puzles suelen consistir en encontrar interruptores, alinear mecanismos o usar las habilidades de cada personaje para abrir nuevos caminos.
La variedad de enemigos aumenta a medida que se avanza, con los esbirros del Demonio apareciendo en mayor número y con patrones de ataque nuevos. El diseño fijo hace que cada partida siga la misma ruta, aunque la elección de personaje altera el ritmo de combate y el uso de hechizos.
¿Merece la pena jugarlo?
Clans ofrece una experiencia action RPG concisa y retro que dura varias horas en una primera partida. Su recepción mixta en plataformas actuales se debe a unos gráficos e interfaz anticuados que reflejan su origen de 1999, aunque el combate y la exploración siguen siendo funcionales para aficionados a los hack and slash lineales. La función de audio CD, que permite usar cualquier disco de música como banda sonora, añade un toque nostálgico para quienes valoran la autenticidad de la época.
Los jugadores que busquen campañas cortas y centradas en un solo jugador, con variedad de personajes y progresión directa, pueden encontrar valor en el título. Quienes esperen gráficos modernos, mundos abiertos o actualizaciones continuas probablemente prefieran otras opciones. El juego resulta adecuado para quienes buscan ejemplos conservados del diseño inspirado en los primeros Diablo en lugar de funciones contemporáneas o compromiso a largo plazo.