DOOM: The Dark Ages es un shooter en primera persona para un solo jugador que pone al DOOM Slayer en medio de una guerra medieval contra fuerzas demoníacas. Lanzado en 2025 como precuela de DOOM (2016) y DOOM Eternal, propone combates intensos y deliberados en amplios niveles ambientados en castillos en ruinas, campos de batalla, bosques oscuros y paisajes infernales. Funciona con la última versión del motor id Tech y prioriza enfrentamientos pesados frente al estilo de alta movilidad de las entregas anteriores.
Gameplay
El combate combina armas de fuego a distancia y herramientas cuerpo a cuerpo. La Super Shotgun vuelve como arma principal, mientras que el Shield Saw añade bloqueo, paradas y ataques directos en un solo sistema fluido. Entre las armas de fuego destaca el Skull Crusher, que dispara fragmentos óseos, y se incorporan tres armas cuerpo a cuerpo dedicadas: un guantelete, una maza de hierro y un mayal. Los glory kills se han mejorado para ofrecer mayor control durante las ejecuciones.
La personalización de la dificultad permite ajustar mediante deslizadores la velocidad del juego, la velocidad y el daño de los proyectiles, la agresividad de los enemigos y los valores de salud tanto del Slayer como de sus adversarios. Un ajuste específico del tiempo de parada refina el momento de los contraataques reflectantes. Los niveles siguen un diseño sandbox con secretos y desafíos, y ofrecen alrededor de una hora de juego por fase en una partida estándar, o más si se explora a fondo.
Las secciones de vehículos amplían la experiencia. El Mecha Dragon permite disparar desde el aire y esquivar ataques enemigos, con maniobras evasivas que cargan los cañones montados. El mech Atlan se encarga de combates a gran escala contra gigantes mediante puñetazos, pisotones y, más adelante, un chaingun de gran tamaño. Estas secuencias se integran en la campaña sin sustituir el combate a pie.
Modos de juego
El juego se presenta exclusivamente como una campaña para un solo jugador. El progreso avanza a través de niveles narrativos que combinan combates terrestres, segmentos de vuelo con el dragón, enfrentamientos con el mech Atlan y zonas sandbox abiertas llenas de enemigos y objetivos. No existen modos multijugador independientes.
La estructura de la campaña alterna momentos narrativos lineales con oportunidades de exploración y retos de maestría. Los ajustes de dificultad y las opciones de asistencia en combate permiten personalizar la experiencia desde el principio, con la posibilidad de modificarlos durante la partida.
Historia y ambientación
La historia sigue al DOOM Slayer como un arma al servicio de dioses y reyes en una guerra ancestral contra el Infierno. Explora el origen de su ira mediante secuencias cinematográficas y enfrentamientos directos con líderes demoníacos. El escenario fusiona fantasía oscura y elementos de ciencia ficción en reinos inéditos, donde el Slayer desbarata planes de invasión y altera el equilibrio de poder.
Los niveles destacan por su atmósfera, con entornos variados que esconden secretos y recompensas. La trama avanza hacia confrontaciones mayores sin perder el foco en la acción constante.
¿Merece la pena jugarlo?
DOOM: The Dark Ages está dirigido a jugadores que buscan combates deliberados y centrados en las armas dentro de una experiencia para un solo jugador. Las reseñas destacan el peso satisfactorio de los nuevos mecánicas del escudo y la variedad que aportan las secciones de vehículos, aunque algunos señalan un ritmo más pausado en comparación con los DOOM modernos anteriores. La recepción ha sido positiva en los principales medios, con elogios al diseño de niveles, la sensación de las armas y la ejecución general.
El juego se lanzó en Xbox Series X|S, PC y PlayStation 5, y sigue recibiendo soporte, incluida una expansión publicada en 2026. Quienes busquen una nueva aproximación al ciclo central de la saga de matar demonios encontrarán un contenido sustancial en la mezcla de combates directos y secuencias potenciadas de la campaña. Funciona como una buena entrada para quienes se acercan por primera vez gracias a su dificultad ajustable, y ofrece profundidad a los veteranos a través de sistemas de maestría y secretos.