Remnant II es un shooter de acción RPG en tercera persona disponible en PS5. Los jugadores encarnan a supervivientes que se enfrentan a criaturas letales y jefes poderosos en mundos generados de forma procedural. El juego se centra en la creación de builds, combates intensos que combinan armas de fuego y cuerpo a cuerpo, y decisiones que modifican cada partida.
Gameplay
El combate combina disparos y ataques cuerpo a cuerpo contra enemigos humanoides, no humanoides y fantásticos. Los golpes críticos pueden provocar decapitaciones en determinadas condiciones. Los jugadores pueden equipar hasta dos armas de fuego y una de cuerpo a cuerpo. La experiencia sigue un enfoque soulslike, con encuentros exigentes y una gestión constante de recursos durante los combates.
La generación procedural afecta a la disposición de los niveles, la ubicación de los enemigos, la estética de cada región, los encuentros con jefes, los personajes no jugables, las tramas y las misiones. Este sistema genera trayectorias distintas en cada mundo y en cada partida. Los jugadores exploran varios mundos interconectados llenos de secretos y objetivos secundarios.
La progresión del personaje se basa en los arquetipos que se eligen al inicio. Entre ellos destacan el Gunslinger, centrado en armas de fuego y capaz de recargarlas todas al instante; el Challenger, que puede lanzar una onda de choque, y el Handler, que cuenta con un perro compañero capaz de revivir al jugador. Más adelante se puede combinar dos arquetipos, sumando sus ventajas y habilidades.
Modos de juego
La experiencia principal permite partidas en solitario, donde un solo jugador se encarga de todo el combate y la exploración. El modo cooperativo admite hasta tres jugadores para compartir sesiones en el mismo contenido generado de forma procedural.
Una actualización de contenido importante añadió de forma gratuita el Boss Rush Mode, un modo centrado en enfrentamientos consecutivos contra jefes sin recorrer los mundos completos de la campaña principal.
Arquetipos y builds
Cada arquetipo ofrece un estilo de juego distinto que influye en el combate y en las herramientas disponibles. El Gunslinger prioriza la efectividad de las armas de fuego y su recarga rápida. El Handler proporciona apoyo mediante su compañero canino. El Challenger controla el terreno con sus ondas de choque. A medida que avanza la partida, se pueden combinar arquetipos para crear builds híbridas que aprovechan las ventajas de cada uno.
La creación de builds va más allá de la selección inicial gracias a las mejoras de habilidades, la elección de equipo y las ventajas de cada arquetipo. Los jugadores prueban distintas combinaciones para adaptarse a los distintos tipos de enemigos y patrones de los jefes que aparecen en los mundos generados.
Mundos y sistemas procedurales
La campaña se desarrolla en varios mundos con estética y enemigos propios, que se generan de nuevo en cada partida. Los elementos de la historia y las misiones también cambian, lo que incentiva repetir el juego para descubrir resultados y ubicaciones diferentes.
La exploración premia el hallazgo de zonas ocultas, rutas alternativas y desafíos opcionales. Los elementos procedurales garantizan que ninguna partida siga la misma secuencia, lo que aumenta el valor de rejugabilidad gracias a las nuevas combinaciones de contenido.
¿Merece la pena jugarlo?
Remnant II completó su desarrollo con el tercer y último DLC, junto con una actualización gratuita que introdujo el Boss Rush Mode. No se prevén más contenidos importantes, por lo que el juego ofrece el paquete completo con el título base y todas sus expansiones.
Está dirigido a jugadores que buscan un shooter de acción RPG en tercera persona exigente, con variedad procedural, opciones de cooperativo y una profunda personalización de builds. Quienes prefieran una experiencia completa y autoconclusiva, con campañas rejugables y combates centrados en jefes, encontrarán en su estado actual todo lo desarrollado para el juego.
Los jugadores en solitario pueden acceder a toda la campaña y al nuevo modo sin depender de otros. Los grupos pueden aprovechar el cooperativo de tres jugadores para progresar juntos por los mundos generados. El énfasis en la combinación de arquetipos y la experimentación en combate mantiene el interés de quienes profundizan en sus sistemas.