Murderous Pursuits es un juego de sigilo multijugador ambientado en la época victoriana, diseñado para hasta ocho jugadores en PC. Los participantes encarnan a asesinos que deben eliminar a sus objetivos sin ser descubiertos por otros jugadores ni por testigos controlados por la IA en entornos sociales concurridos.
Gameplay
El núcleo del juego se basa en la observación y el ritmo. Cada jugador recibe un objetivo secreto que debe perseguir, consciente de que otros podrían estar cazándolo a su vez. Desplazarse por el escenario exige un movimiento medido para no llamar la atención, aprovechando la posibilidad de mezclarse entre los transeúntes o adoptar posturas neutras que imiten a pasajeros o invitados corrientes.
Localizar y elegir armas añade una capa de preparación. Las herramientas más valiosas aparecen en ubicaciones concretas y recompensan a quienes las alcanzan sin alertar a los observadores cercanos. Los asesinatos exitosos requieren aproximaciones a corta distancia que minimicen el ruido y las señales visuales, seguidas de un rápido reposicionamiento para mantener la cobertura. El sistema favorece ciclos repetidos de reconocimiento, colocación y ejecución en lugar de enfrentamientos directos.
Modos de juego
La experiencia principal gira en torno a la caza multijugador central. Las partidas admiten entre uno y ocho participantes, con el objetivo de conseguir el mayor número de eliminaciones antes de que los rivales lo logren contra ti. La estructura pone el énfasis en la toma de decisiones individual dentro de un espacio compartido donde cada jugador actúa simultáneamente como cazador y presa potencial.
Las partidas transcurren en recintos cerrados de la época victoriana que favorecen los mecánicas de camuflaje. Los jugadores recorren estos espacios en varias rondas, adaptando sus estrategias según la distribución de otros asesinos y la ubicación de las oportunidades de puntuación. La versión principal no incluye modos adicionales diferenciados.
El escenario victoriano
La acción se desarrolla a bordo de embarcaciones y reuniones de la época, pobladas por personajes no jugables vestidos con atuendos formales. Estas figuras de fondo funcionan tanto como obstáculos como cobertura, reaccionando ante la violencia visible o comportamientos sospechosos. La estética refuerza la necesidad de contención, ya que una agresión evidente conlleva una exposición inmediata.
La selección de armas y las animaciones de movimiento respetan el contexto histórico, priorizando herramientas discretas y gestos sutiles frente a exhibiciones llamativas. Esta coherencia respalda el enfoque en el sigilo sin introducir mecánicas ajenas.
¿Merece la pena jugarlo?
Las opiniones de los jugadores tras el lanzamiento destacan encuentros tensos de gato y ratón que premian la paciencia y la lectura de patrones de los rivales. Los grupos de amigos suelen disfrutar más de las sesiones gracias al juego coordinado y las reacciones compartidas ante situaciones límite. El modo principal mantiene un enfoque reducido, ideal para partidas cortas, pero limita la variedad a largo plazo para quienes juegan en solitario.
La actividad actual es baja y las partidas suelen contar con menos de ocho jugadores humanos. Quienes buscan salas pobladas de forma constante pueden enfrentarse a tiempos de espera prolongados o partidas con bots. La experiencia resulta adecuada para quienes prefieren un sigilo deliberado frente a la acción rápida y pueden organizar partidas privadas con otros jugadores.
En conjunto, el título ofrece un bucle de asesinato distintivo para quienes se sienten atraídos por el sigilo multijugador de temática victoriana. Su atractivo depende en gran medida de la tolerancia a poblaciones reducidas y de la preferencia por la dinámica central de caza frente a un catálogo más amplio de contenido.