Tianyan Jie: Relics of Qiankun es un roguelike de acción en solitario que sumerge al jugador en un mundo wuxia de tinta oscura, envuelto en niebla y plagado de peligros marciales. El avance se organiza en salas conectadas, donde cada partida se construye a partir de las armas, habilidades y objetos que se recogen, abriendo rutas distintas a través de entornos hostiles.
Gameplay
El combate se centra en el cuerpo a cuerpo y en encadenar ataques para eliminar grupos de enemigos sin perder el ritmo. Al superar cada sala se obtienen recompensas que alimentan la construcción del personaje, permitiendo probar combinaciones distintas en cada intento.
Los manuales secretos y las reliquias legendarias de Qiankun son el eje de la personalización. Estos objetos se integran con las técnicas de artes marciales y el sistema de meridianos, modificando el desarrollo de cada partida. Al inicio se elige una secta marcial que determina las opciones disponibles y define el estilo de lucha y supervivencia.
El estilo visual de tinta china emplea una paleta de tonos gris-azulados, niebla volumétrica y efectos atmosféricos que refuerzan la sensación cinematográfica del wuxia. Esta estética favorece el reconocimiento de patrones y el posicionamiento en combate, donde aprender el comportamiento de los enemigos resulta clave para avanzar.
Modos de juego
La experiencia principal consiste en partidas roguelike en solitario que se reinician al morir, aunque conservan el conocimiento adquirido sobre patrones y combinaciones efectivas. El recorrido por las salas y las recompensas que se obtienen animan a repetir la experiencia para probar nuevas construcciones y avanzar más en el mundo inspirado en el jianghu.
No hay modos multijugador ni cooperativos. El diseño se centra en la progresión individual, donde cada intento perfecciona las tácticas de combate cuerpo a cuerpo y la gestión de recursos procedentes de reliquias y manuales.
Variedad de builds y progresión
La personalización profunda surge de la combinación de manuales secretos, reliquias del jianghu, artes marciales y crecimiento de meridianos. Estos elementos generan estilos de juego distintos en cada partida, transformando cadenas de ataques básicos en estrategias más complejas que se adaptan a distintos grupos de enemigos y configuraciones de sala.
El jugador recoge y experimenta con estos sistemas durante cada intento. Las recompensas de las salas superadas impulsan la evolución de la build, creando trayectorias nuevas sin depender de desbloqueos permanentes más allá de la mejora de la destreza personal.
Elementos visuales y atmosféricos
La estética de tinta china define la presentación con su paleta contenida y los efectos de niebla que acentúan la sensación de amenazas ocultas. Este estilo encaja con el tema wuxia, donde cada encuentro se percibe como deliberado y vinculado al entorno, sin distracciones llamativas.
La atmósfera refuerza el ciclo roguelike al hacer que exploración y combate se sientan cohesionados. Los elementos volumétricos generan tensión durante los combates, favoreciendo el movimiento preciso y el control del tempo en los enfrentamientos cuerpo a cuerpo.
¿Merece la pena jugarlo?
Tianyan Jie: Relics of Qiankun está dirigido a quienes buscan roguelikes de acción en solitario con bucles de combate cuerpo a cuerpo y experimentación iterativa de builds. La estructura por salas y el énfasis en el aprendizaje de patrones recompensan la persistencia a lo largo de múltiples partidas.
Se prevé una demo jugable antes del lanzamiento, que permitirá probar los sistemas principales antes del estreno completo. El juego sigue en fase de «próximamente» y está disponible para añadir a la lista de deseos en PC, con el objetivo de pulir la experiencia roguelike wuxia descrita en sus características.
Quienes se sientan atraídos por los RPG de acción indie con una fuerte identidad visual y profundidad de combate pueden encontrar interés en la selección de secta y la integración de reliquias. El enfoque en solitario mantiene la atención en la progresión personal, sin competencia externa.