En The Doi los jugadores controlan pequeños robots de fábrica que, de repente, adquieren voluntad propia y escapan a un mundo peligroso. Este juego cooperativo de plataformas y puzles pone el acento en el trabajo en equipo: los grupos deben sortear trampas mortales, maquinaria compleja y amenazas de gran escala en su camino hacia la libertad. Admite partidas en solitario o con hasta ocho participantes mediante conexión online o pantalla dividida local, por lo que la coordinación resulta imprescindible tanto si se planifica cada movimiento como si se reacciona al instante ante imprevistos.
Gameplay
El movimiento y la interacción se basan en plataformas y resolución de puzles. Cada robot debe desplazarse por entornos que exigen saltos precisos, sincronización y manipulación de objetos. Los niveles incorporan mecánicas nuevas con frecuencia, lo que mantiene la variedad a lo largo de decenas de fases creadas a mano. La exploración descubre caminos ocultos y coleccionables que recompensan la observación sin modificar el objetivo principal de llegar juntos al final.
El combate se presenta en enfrentamientos contra otros robots y combates contra jefes de mayor tamaño que exigen estrategia grupal. Los jugadores pueden personalizar sus robots con colores y accesorios, aportando un toque de expresión a las partidas repetidas. La presencia de gatos repartidos por el mundo rompe de vez en cuando la tensión durante sesiones más largas.
Modos de juego
El núcleo de la experiencia es la progresión cooperativa a través de la campaña principal. Hasta ocho jugadores pueden unirse para superar estas fases, donde el éxito depende de la resolución compartida de problemas y de reacciones rápidas ante los peligros del entorno. Las partidas en solitario permiten poner a prueba las habilidades de forma individual antes de incorporar a otros jugadores.
Entre las opciones adicionales destacan los minijuegos competitivos para fiestas, que cambian el tono hacia desafíos más ligeros y directos entre amigos, y los modos infinitos, que prolongan la partida más allá de las fases estructuradas y ofrecen oportunidades continuas para practicar y experimentar con distintas configuraciones de robots. La pantalla dividida local admite las mismas modalidades cooperativas y competitivas cuando varios jugadores se reúnen en el mismo lugar.
Entornos y progresión
Las fases abarcan escenarios muy distintos: fábricas industriales, desiertos áridos, montañas heladas, alcantarillas subterráneas, instalaciones magnéticas especializadas e islas suspendidas. Cada zona aporta diferencias visuales y mecánicas que influyen en la forma de resolver puzles y desplazarse. La progresión se siente natural porque cada nueva sección parte de lo aprendido y añade giros que evitan la repetición.
Las monedas coleccionables y las rutas secretas fomentan la exploración exhaustiva sin obligar a desviarse del camino principal. Estos elementos aumentan la rejugabilidad cuando los grupos regresan a fases anteriores con mejor coordinación o nuevas ideas para atajos.
¿Merece la pena jugarlo?
The Doi está pensado para grupos que disfrutan de los juegos cooperativos de plataformas y puzles donde la comunicación y la capacidad de adaptación pesan más que la destreza individual. La combinación de fases estructuradas, combates contra jefes y opciones más ligeras para fiestas equilibra el trabajo en equipo concentrado con el entretenimiento informal. Quienes valoran las sesiones locales u online con amigos encontrarán que la pantalla dividida y el multijugador se ajustan a esa preferencia. Quienes busquen una experiencia individual directa pueden preferir títulos sin tanto énfasis en la coordinación grupal. El juego está disponible en PC y cada partida sigue ofreciendo la posibilidad de descubrir nuevas historias.