The Cub es un plataformas 2D que combina acción, aventura y toques casuales en una historia postapocalíptica de supervivencia y persecución. El jugador controla a un niño conocido como The Cub, que se abre paso entre las ruinas invadidas por la vegetación de un mundo destruido por el colapso ecológico. El juego recupera la esencia de los plataformas clásicos de los 90, pero añade puzles modernos y secuencias de persecución que exigen precisión y buen timing.
Gameplay
El movimiento se basa en mecánicas fluidas de parkour que requieren saltos calculados, trepar y aprovechar el entorno. Los niveles transcurren entre edificios en ruinas, laboratorios abandonados y zonas naturales recuperadas, donde la fauna evolucionada y la vegetación agresiva suponen un peligro constante. Los puzles ambientales obligan a observar y experimentar para avanzar, a menudo mediante plataformas móviles o caminos ocultos que revelan fragmentos de la historia a través de pistas dispersas. Las persecuciones de los humanos que intentan capturarte generan tensión y obligan a decidir rápido y encontrar rutas bajo presión. Los controles premian la paciencia y la repetición, y algunas zonas ponen a prueba los reflejos contra flora híbrida o amenazas que te persiguen en espacios reducidos.
Modos de juego
Se trata de una experiencia para un solo jugador sin opciones multijugador ni modos competitivos. La progresión sigue una campaña lineal dividida en niveles que combinan desafíos de plataformas, elementos de puzle y momentos narrativos ligados a la exploración. No hay modos adicionales como contrarrelojes, carreras infinitas ni cooperativo según la información disponible.
El mundo y la atmósfera
Tras una gran catástrofe ecológica, los restos de la civilización humana sirven de telón de fondo silencioso para el viaje de The Cub. Torres brutalistas, minas agotadas y campos de batalla cubiertos de vegetación contienen pequeñas historias ambientales que sugieren el fin de la humanidad sin necesidad de explicaciones directas. El protagonista infantil recorre estos espacios mientras evade la captura y descubre fragmentos del pasado entre la flora y fauna evolucionada que lo ha invadido todo. El escenario refuerza los temas de abandono y resiliencia a través de detalles visuales más que mediante cinemáticas largas.
¿Merece la pena jugarlo?
The Cub está pensado para quienes buscan plataformas 2D exigentes con un fuerte componente atmosférico y de diseño de audio. Su estilo artístico recuerda a la animación de finales de los 90 y se acompaña de una banda sonora personalizada emitida por radio que mezcla temas relajados con pequeñas historias de supervivientes en Marte. Las reseñas destacan el peso emocional de la historia y la satisfacción de descubrir los secretos de las ruinas, aunque algunos mencionan cierta rigidez en los saltos y trepadas que puede resultar frustrante en las secciones más complicadas. La campaña es relativamente corta, por lo que ofrece una experiencia concentrada en lugar de extensa. Está disponible en Xbox y PC para quienes buscan un plataformas para un solo jugador que priorice la atmósfera y las mecánicas por encima de sistemas complejos. Los fans del parkour preciso y la exploración postapocalíptica encontrarán aquí su mayor atractivo, mientras que quienes prefieran controles más permisivos o funciones multijugador quizá prefieran otras opciones.