Sonic Trace es un juego casual para un solo jugador ambientado en un mundo de fantasía urbana donde el sonido posee peso emocional y poder sobrenatural. Los jugadores acompañan a Watase Mei mientras recluta enviados de huellas sonoras y explora lugares vinculados a su legado familiar: la mansión ancestral, una ciudad extensa y una fábrica inestable. La experiencia se centra en recolectar e interpretar la energía de las huellas sonoras que surge de emociones intensas, transformando audio intangible en cristales visibles con propiedades y efectos únicos.
Gameplay
El sistema de juego gira en torno a la captura de sonidos y la gestión de energía de huellas sonoras en entornos interconectados. Los escenarios se enlazan mediante ondas y cambios de señal que responden al clima y a las acciones del jugador, formando un mapa unificado. La protagonista reúne enviados que poseen habilidades exclusivas basadas en el uso de poder espiritual, permitiendo que las frecuencias crezcan y se transformen con el tiempo. La manifestación de huellas sonoras se produce cuando la intensidad emocional alcanza su punto máximo, formando cristales con los que el jugador interactúa para descubrir recuerdos o influir en los acontecimientos. Los cristales dorados cálidos evocan vínculos positivos, los azul profundo sacan a la luz arrepentimientos, las chispas carmesí reflejan ira y las burbujas transparentes transmiten curiosidad. Estos elementos se integran en escenas cotidianas mientras impulsan la narrativa a través de metáforas fantásticas.
Modos de juego
El título se presenta como una experiencia para un solo jugador centrada en la progresión de la historia y la exploración. Los jugadores recorren la mansión para entrenar y fortalecer relaciones, exploran la ciudad en busca de huellas sonoras y afrontan situaciones de alto riesgo en la fábrica. No se mencionan modos competitivos ni multijugador, por lo que el enfoque permanece en el descubrimiento personal y la resonancia emocional dentro de este mundo sonoro.
Historia y mundo
La narrativa combina imágenes surrealistas con detalles de la vida diaria, utilizando el sonido como puente entre realidad y fantasía. Watase Mei custodia secretos familiares sobre la energía de las huellas sonoras transmitida de generación en generación. Los enviados aportan habilidades especializadas que evolucionan según el uso del poder, respaldando tanto desafíos cercanos al combate como momentos más tranquilos de conexión. Las cuatro dimensiones de manifestación de huellas sonoras ofrecen variedad visual y temática, y cada tipo de cristal posee un peso simbólico que se entrelaza con las historias de los personajes y la narración ambiental.
¿Vale la pena jugarlo?
Sonic Trace está dirigido a jugadores que buscan experiencias casuales narrativas que destaquen temas emocionales y exploración atmosférica en lugar de acción vertiginosa. Como título próximo previsto para el tercer trimestre de 2026, con enfoque en un solo jugador y compatibilidad con el uso compartido familiar, ofrece una historia contenida sobre los lazos que se forman a través del sonido. Quienes se sientan atraídos por mecánicas únicas basadas en fuerzas intangibles y el reclutamiento de personajes pueden encontrar el concepto interesante una vez que esté disponible, especialmente si prefieren un ritmo pausado centrado en el descubrimiento y la metáfora. Por el momento no hay reseñas ni actualizaciones posteriores al lanzamiento, por lo que las expectativas deben ajustarse a su alcance descrito como un viaje personal y resonante.