Shin Megami Tensei V: Vengeance es un RPG por turnos ambientado en una Tokio postapocalíptica. El protagonista se convierte en el Nahobino, una entidad capaz de manejar un poder inmenso frente a hordas de demonios. El jugador recorre la ciudad en ruinas y las zonas de Da'at, recluta demonios mediante negociación, los fusiona para crear aliados más fuertes y toma decisiones que determinan el rumbo de dos tramas distintas.
Gameplay
El ciclo principal gira en torno a la exploración de amplias zonas abiertas llenas de objetos ocultos, caminos secretos y grupos de demonios errantes. El desplazamiento resulta pausado mientras se atraviesan páramos, se activan nuevas opciones de movimiento como los raíles Magatsu para llegar a zonas elevadas o lejanas, y se utilizan navegadores demoníacos para localizar coleccionables fuera de las secuencias principales. Los combates se inician al topar con grupos enemigos y dan paso al sistema Press Turn, en el que cada miembro del equipo recibe iconos de acción que se consumen con cada movimiento.
Explotar la debilidad elemental de un enemigo o asestar un golpe crítico concede turnos extra, mientras que fallar o ser bloqueado elimina varios iconos y puede acabar de inmediato con la fase del rival. Esto incentiva una formación de equipo cuidadosa mediante fusiones y absorción de esencias para obtener nuevas habilidades. Entre los sistemas adicionales destacan los Demon Haunts, donde los demonios reclutados pueden interactuar para mejorar estadísticas o desbloquear misiones secundarias, y las habilidades de equipo Magatsuhi, que se activan bajo ciertas condiciones para lanzar ataques grupales potentes. Cambios de calidad de vida como guardar en cualquier momento, activar o desactivar el minimapa y una opción de combate automático mejorada que prioriza las debilidades agilizan la experiencia sin eliminar la gestión de recursos ni las consideraciones de alineamiento.
Modos de juego
Shin Megami Tensei V: Vengeance ofrece dos campañas narrativas independientes que se eligen al iniciar una partida nueva. El Canon of Creation sigue la historia original del título base, mientras que el Canon of Vengeance presenta una trama aparte con nuevos antagonistas, las Qadištu, y temas centrados en la venganza y los devotos de la Serpiente. Ambas rutas comparten mecánicas y mundo, pero difieren en los acontecimientos de la trama, las misiones disponibles y las interacciones entre personajes.
El contenido adicional incluye el Modo Godborn, una opción de alta dificultad que se desbloquea tras derrotar a un jefe definitivo y que aumenta notablemente las estadísticas de los enemigos sin alterar sus movimientos. Las Batallas Virtuales proponen un formato de boss rush que permite enfrentarse a una secuencia de combates importantes con una dificultad personalizable que llega hasta niveles extremos.
Exploración y progresión
La progresión está ligada a la colección y personalización de demonios. Más de sesenta demonios nuevos amplían el catálogo, cada uno con diálogos de negociación y recetas de fusión propias que recompensan la experimentación. Los mecánicas de alineamiento influyen tanto en las ramas argumentales como en la dinámica del equipo, y nuevos consumibles permiten redistribuir puntos de estadística tras subir de nivel. La exploración de campo otorga esencias para heredar habilidades y materiales para fabricar o mejorar equipo, creando un ciclo constante de descubrimiento que complementa el enfoque en el combate.
¿Merece la pena jugarlo?
Shin Megami Tensei V: Vengeance ofrece una versión pulida de la fórmula de la saga que atraerá especialmente a quienes buscan combates por turnos profundos y una gestión detallada de demonios. La incorporación de una segunda ruta narrativa, numerosas mejoras de calidad de vida y un elenco de demonios ampliado lo convierten en la edición más completa disponible. Quienes disfrutan de combates metódicos donde el posicionamiento y el conocimiento de los elementos resultan clave encontrarán el sistema Press Turn gratificante durante decenas de horas. Quienes prefieran narrativas más ligeras o acción en tiempo real pueden considerar que el ritmo pausado y el énfasis en la preparación resultan menos atractivos. El juego funciona en Nintendo Switch con un rendimiento estable tanto en modo portátil como en televisión, y su estructura para un solo jugador se centra exclusivamente en la progresión individual sin ningún elemento multijugador. La recepción destaca la profundidad del combate y el nuevo contenido como sus principales virtudes, posicionándolo como una opción sólida para quienes buscan una experiencia JRPG desafiante centrada en la mitología y las decisiones morales.