Prey of The Wild es un simulador de caza en 2.5D con gráficos pixel art para PC que combina acción, estilo indie, elementos casuales y simulación en una experiencia centrada en un solo jugador. Ambientado en los bosques nórdicos en capas, el juego se centra en el rastreo paciente, los disparos precisos y la gestión de recursos tras cada caza exitosa.
Gameplay
El ciclo principal consiste en adentrarse en los bosques pixelados para seguir y cazar animales como conejos, zorros, ciervos, alces y distintas aves. Los jugadores apuntan a puntos débiles luminosos para lograr muertes limpias, mientras que los disparos fallidos o imprecisos pueden herir a la presa y hacer que huya hacia el interior del bosque. A medida que avanzan las partidas, el entorno revela presas más grandes y raras que ofrecen un mayor valor al regresar.
Tras cada captura, el proceso continúa en la mesa de despiece, donde los jugadores descuartizan manualmente la carne, las pieles y los hallazgos ocasionales. Estos recursos se venden para financiar mejoras como nuevos rifles, acceso a nuevas zonas del bosque y equipo especializado que modifica la efectividad de la caza. El sistema se basa en un ciclo completo desde la persecución hasta el beneficio, sin capas innecesarias de complejidad.
El progreso incluye la recolección de 14 amuletos hechos a mano que otorgan distintas ventajas, como una pata de conejo o una cinta de aurora, además de cuchillos de despiece legendarios obtenidos de grandes presas. Los jugadores también completan el Libro de la Naturaleza documentando cada especie encontrada, creando un registro de su paso por el bosque.
Modos de juego
Prey of The Wild funciona como una experiencia para un solo jugador centrada en un bucle de caza abierto, sin modos con nombre propio. La actividad principal consiste en la exploración libre y en cazar repetidamente a través de las distintas capas del bosque, con encuentros opcionales contra jefes que actúan como desafíos estructurados una vez que se cuenta con la preparación suficiente.
Las cacerías de jefes incluyen cuatro objetivos distintos: el Alce Hiisi, el Lucio Ancestral, el León Sombrío y el Rey Oso Blanco. Estos encuentros requieren mejoras previas y equipo avanzado, tras lo cual el personaje Väinö ofrece indicaciones y comentarios durante los combates. El éxito otorga mejoras permanentes, como el doble de precio de venta tras derrotar al Rey Oso Blanco.
Progresión y mejoras
Las mejoras provienen directamente de las cacerías y ventas exitosas, permitiendo invertir en mejor equipo que modifica la precisión de los disparos, el alcance del bosque y la eficiencia del despiece. Los amuletos que se recogen a lo largo del camino introducen modificaciones específicas en la suerte y el rendimiento, mientras que el Libro de la Naturaleza registra los logros acumulados por especie. El bucle se mantiene autocontenido, con cada elemento vinculado al ciclo de cazar, despiezar y reinvertir.
¿Vale la pena jugarlo?
Prey of The Wild está dirigido a jugadores que buscan simuladores de caza deliberados y autocontenidos con estética pixel art y una estructura clara desde el inicio hasta el final. La ausencia de pases de temporada o sistemas de crafteo extensos mantiene el foco en el bucle principal de rastrear, disparar y gestionar recursos en un entorno boscoso nórdico. Quienes buscan una experiencia compacta que respete sesiones de juego más cortas encontrarán que la progresión permanente tras derrotar a los jefes legendarios y la narración humorística en finés de Väinö aportan una personalidad propia sin complicar la mecánica. El juego ofrece un paquete completo centrado en la paciencia y la ejecución limpia, en lugar de una expansión interminable.