Onigokko es un juego multijugador de acción casual para PC en el que los jugadores participan en una versión embrujada del escondite. Uno se convierte en la Abuela armada con una palanca mientras los demás encarnan fantasmas blancos que se ocultan, huyen y poseen objetos cotidianos del escenario. Admite entre dos y diez jugadores en partidas completamente en línea, sin bots ni personajes controlados por la máquina.
Gameplay
Cada ronda comienza con una Abuela designada que persigue al resto del grupo. Los fantasmas se desplazan por el entorno y pueden poseer muebles como sillas, cubos de basura o pelotas de playa para camuflarse por completo sin moverse. La Abuela inspecciona y destroza los objetos sospechosos para descubrir a los jugadores ocultos. El chat de voz por proximidad genera tensión, ya que la Abuela oye con mayor claridad las voces cercanas, lo que permite susurrar estrategias o arriesgarse a delatarse con risas o reacciones exageradas. La mecánica central se basa en decisiones rápidas sobre movimiento, posición y posesión de objetos en rondas breves que mantienen la atención de todos durante toda la partida.
Modos de juego
Dos modos configuran la experiencia. En el modo Tag, cualquier fantasma atrapado por la Abuela cambia inmediatamente de rol, por lo que nadie queda fuera y gana quien tenga la puntuación más alta al final. El modo Infección funciona de forma distinta: los fantasmas atrapados se unen al bando de la Abuela y ayudan a cazar a los supervivientes restantes hasta que se agota el tiempo. El anfitrión selecciona el modo y las demás opciones directamente en la sala antes de cada ronda, lo que facilita cambiar de estilo según el número de participantes o las preferencias del grupo.
Configuración multijugador y funciones
El juego funciona exclusivamente en multijugador en línea para grupos de dos a diez amigos o jugadores de servidores públicos. Las invitaciones de Steam gestionan las sesiones privadas, mientras que los servidores abiertos permiten que cualquiera se una. Las rondas cortas y los cambios de modo con un solo clic en la sala favorecen partidas rápidas, ideales para noches de juego. Quien conozca el escondite tradicional comprende las mecánicas básicas al instante, aunque la posesión de objetos y el chat de voz aportan nuevas capas de estrategia e interacción social.
¿Merece la pena jugarlo?
Onigokko está pensado para quienes buscan sesiones caóticas con reglas sencillas y alto valor de repetición. La ausencia de bots hace que cada partida dependa de oponentes reales, lo que genera momentos impredecibles, sobre todo cuando el chat de voz provoca revelaciones accidentales o traiciones deliberadas. Los grupos de amigos que buscan experiencias de acción casual ligeras encontrarán en los dos modos la variedad suficiente sin una complejidad excesiva. Los servidores públicos amplían su atractivo a quienes prefieren partidas espontáneas. El juego ofrece una experiencia multijugador centrada en el escondite que premia la coordinación y la rapidez de reflejos en cada ronda.