I Think I Saw a Kitten es un juego de puzles y aventuras casual disponible en Xbox One y Xbox Series. El jugador guía a un gatito a través de niveles con forma de laberinto, utilizando un sistema de deslizamiento para moverse por pasillos llenos de obstáculos.
Gameplay
La mecánica principal consiste en deslizar al gatito por cada escenario evitando peligros mortales como rocas que caen o suelos de lava. Hay que planificar la ruta con cuidado para recoger todas las estrellas y llegar al pez que marca el final del nivel. Como el gatito sigue en movimiento hasta chocar con una pared u obstáculo, se necesita anticipación y precisión en cada impulso.
Los primeros niveles resultan sencillos, pero la dificultad aumenta progresivamente con nuevos patrones de movimiento y colocación de enemigos. Cada etapa exige una estrategia más elaborada para conseguir las tres estrellas sin activar ningún peligro. El diseño invita a repetir los intentos hasta dominar las rutas y optimizar la recogida de estrellas en una sola pasada.
El avance se mantiene constante porque las fases posteriores combinan varios tipos de obstáculos y espacios más reducidos. Esta progresión premia la observación y la planificación metódica por encima de los reflejos rápidos.
Modos de juego
El título funciona exclusivamente en modo individual, sin otros modos disponibles. Todo el contenido se presenta en una secuencia de niveles que aumenta su complejidad mediante nuevos peligros y distribuciones.
El progreso se basa en completar las etapas en orden, centrándose en la recogida de estrellas y en llegar al objetivo sin incidentes. No existen modos de desafío ni variaciones aparte de la progresión principal.
Diseño de niveles y progresión
Los escenarios presentan laberintos bien construidos que incorporan nuevos elementos de forma gradual. Los primeros enseñan lo básico del deslizamiento y la evasión de peligros, mientras que los siguientes combinan varias amenazas que obligan a pensar varios movimientos por adelantado.
La ubicación de los enemigos y los peligros ambientales varía en cada zona, manteniendo la frescura de los puzles. El foco sigue centrado en dominar el movimiento del gatito para superar cada etapa de la forma más eficiente.
¿Merece la pena?
Este juego está pensado para quienes buscan partidas cortas de puzles con objetivos claros y una dificultad que crece poco a poco. Su estructura de un solo jugador y el soporte de logros lo convierten en una experiencia directa para sesiones relajadas en consolas Xbox.
Con un precio reducido ofrece un paquete compacto centrado en la mecánica de deslizamiento y la recogida de estrellas, sin elementos adicionales. Quienes disfrutan planificando movimientos en niveles reducidos encontrarán un reto constante a medida que aumenta la dificultad.
La recepción destaca su enfoque relajado pero preciso, y el juego sigue disponible desde su reciente lanzamiento. Se trata de una aventura autoconcluida ideal para aficionados a los puzles de plataformas casuales, más que para títulos de acción intensa.