Goat Simulator 3 Extended Universe Edition lleva el caos sandbox casual a dos mundos diferentes en Xbox One y Xbox Series. Los jugadores controlan una cabra en entornos abiertos donde la física, la exploración y los percances absurdos marcan el ritmo. Esta edición reúne la expansión Multiverse of Nonsense y Baadlands: Furry Road, por lo que se puede acceder a ambas aventuras sin necesidad de comprar el juego base por separado.
Gameplay
El núcleo del juego consiste en controlar en tercera persona a una cabra personalizable que interactúa con el entorno mediante cabezazos, saltos y física ragdoll. Los jugadores recorren mapas detallados, completan misiones de distintos personajes, recogen objetos y experimentan con todo lo que encuentran para generar resultados impredecibles. En Multiverse of Nonsense, el desplazamiento entre universos es clave, guiado por piedras de inestabilidad de colores que marcan el avance en misiones con personajes peculiares y tareas de limpieza. En Baadlands: Furry Road, la acción se centra en recorrer un desierto postapocalíptico en moto, buscar recursos y enfrentarse a facciones rivales mediante combates directos y alteraciones del entorno.
El progreso permite desbloquear nuevas cabras, equipamiento y vehículos mientras se consiguen logros ligados a acciones y descubrimientos concretos. La experiencia prioriza la libertad sobre objetivos rígidos y anima a volver a las zonas para descubrir nuevas interacciones. El multijugador admite hasta cuatro jugadores en sesiones compartidas, tanto en línea como en pantalla dividida local, donde el juego cooperativo o competitivo potencia el humor físico.
Modos de juego
La edición ofrece dos experiencias principales. Multiverse of Nonsense propone una estructura basada en misiones que atraviesa varios universos temáticos: zonas de estilo cartoon, entornos urbanos donde las cabras conviven con humanos, zonas mineras, desafíos de puzles y mundos en miniatura misteriosos. Los jugadores siguen hilos argumentales para estabilizar las realidades mientras exploran actividades secundarias y elementos ocultos.
Baadlands: Furry Road funciona como un mapa desierto independiente con elementos de supervivencia y confrontación. Aquí el foco está en el movimiento en moto, las interacciones con facciones y los ciclos de saqueo que premian la disrupción creativa. Ambas secciones forman parte del mismo sandbox, sin modos competitivos ni clasificatorios más allá de la exploración cooperativa.
Exploración y progresión
Cada mundo recompensa la búsqueda exhaustiva con nuevas opciones de personalización y avances narrativos. El contenido multiverso presenta zonas conectadas que requieren volver atrás tras obtener habilidades o ítems. El apartado desértico introduce el manejo de vehículos y dinámicas de facciones que cambian el enfoque de los encuentros. Los logros registran una amplia variedad de hazañas propias de cabra, desde destrucción ambiental hasta interacciones con personajes, ofreciendo objetivos a largo plazo sin bloqueos lineales.
¿Merece la pena jugarlo?
Esta edición está pensada para quienes buscan humor absurdo, experimentación abierta y sesiones cooperativas ligeras. Las dos expansiones añaden mapas y mecánicas nuevas a la fórmula de simulación de cabras, ampliando el tiempo de juego mediante misiones y coleccionables. La recepción destaca la constante tontería y la variedad de interacciones, aunque algunos mencionan pequeñas inconsistencias técnicas habituales en sandboxes basados en física. Su disponibilidad en plataformas Xbox lo hace accesible tanto para partidas en solitario como en grupo, y el formato bundle permite entrar directamente en ambos universos. Quienes busquen caos casual y rejugable sin exigencias narrativas pesadas encontrarán el contenido entretenido durante varias sesiones.