Finals Week es un juego cooperativo de acción y aventura ambientado en un instituto durante los exámenes. Los jugadores deben superar las pruebas sin estudiar, utilizando sigilo, coordinación y métodos improvisados para copiar mientras evitan que los descubra el profesor que patrulla el aula.
Gameplay
La dinámica principal consiste en moverse por aulas llenas de alumnos que sí han estudiado. Los participantes pueden copiar respuestas de los compañeros cercanos o neutralizar temporalmente a aquellos que no cooperan para acceder a la información. Los libros de texto repartidos por el escenario funcionan como recursos portátiles que se pueden llevar y compartir con el grupo.
Para coordinarse a distancia se dispone de walkie-talkies, teléfonos móviles y prismáticos. Los jugadores pueden escribir las respuestas en hojas que circulan entre los compañeros o marcar paredes y hasta otros personajes para tenerlas a mano. El profesor recorre el aula y responde a cualquier movimiento sospechoso lanzando gomas de borrar con gran precisión, obligando al grupo a mantenerse en movimiento y bien coordinado.
Si te pillan, te aplican distintos tipos de restricciones que limitan el movimiento y la visibilidad. Entre exámenes el grupo se traslada al pasillo, donde puede relajarse jugando al baloncesto o lanzando pelotas de béisbol mientras planifica la siguiente ronda.
Modos de juego
La experiencia principal consiste en superar una serie de exámenes cada vez más difíciles dentro de aulas compartidas. El éxito depende del rendimiento colectivo: el grupo avanza o fracasa al completo. No hay modos competitivos ni para un solo jugador.
El pasillo funciona como zona de descanso entre rondas, permitiendo moverse con libertad e interactuar de forma distendida antes del siguiente examen. Esta estructura crea ciclos repetitivos de preparación, ejecución y recuperación dentro del mismo entorno escolar.
Herramientas para copiar y entorno
Los objetos disponibles van desde material de escritura básico hasta dispositivos electrónicos que amplían el campo de visión y el contacto por voz. Los prismáticos sirven para leer respuestas lejanas, mientras que los teléfonos y walkies mantienen informados a los compañeros sin llamar la atención. La distribución de las aulas, con pupitres, pasillos y zonas de ocultación, premia el posicionamiento y el timing.
Se puede escribir en cualquier superficie, convirtiendo el aula en una red compartida de información. Los demás alumnos actúan tanto de obstáculos como de recursos, ya que sus apuntes pueden aprovecharse mediante observación o intervención directa.
Personalización y progresión
Superar exámenes desbloquea nuevas prendas y accesorios para personalizar el aspecto del personaje. Estos cambios visuales permiten expresar estilo dentro del grupo sin alterar la mecánica principal.
El sistema invita a repetir partidas para conseguir distintos atuendos, aunque el foco sigue estando en el desafío cooperativo de copiar y no en el crecimiento individual de poder.
¿Merece la pena jugarlo?
El juego está dirigido a quienes buscan experiencias cooperativas de sigilo y desafíos en grupo con un tono humorístico y de alto riesgo. Su énfasis en la coordinación, la rapidez mental y las travesuras ligeras con el entorno resulta ideal para grupos que prefieren sesiones cortas y repetibles en lugar de campañas largas en solitario.
Dado que el título sigue en desarrollo y no hay fecha de lanzamiento ni opiniones de jugadores disponibles, la decisión de jugar dependerá del interés que despierte su bucle cooperativo una vez salga. La combinación de acción, aventura y enfoque indie lo sitúa como una opción para quienes buscan conceptos multijugador poco convencionales frente a las fórmulas habituales del género.