Dying Light es un juego de acción y supervivencia ambientado en un extenso mundo abierto urbano arrasado por una epidemia misteriosa. El jugador encarna a Kyle Crane y recorre la devastada ciudad de Harran mientras gestiona recursos y se enfrenta a amenazas que cambian radicalmente entre el día y la noche.
Gameplay
El núcleo de la experiencia gira en torno al parkour en una ciudad vertical llena de tejados, salientes y estructuras que escalar. Correr, saltar, deslizarse y usar tirolinas permite desplazarse con rapidez y decidir si esquivar o enfrentarse a los enemigos. La búsqueda de suministros se centra sobre todo en horario diurno, cuando los infectados son más lentos y predecibles. Los materiales recolectados sirven para fabricar armas cuerpo a cuerpo, opciones a distancia y artilugios útiles en combate.
El sistema de combate se basa en golpes con herramientas improvisadas que se deterioran con el uso, por lo que es necesario repararlas o sustituirlas. Los disparos a la cabeza y los peligros del entorno ofrecen ventajas tácticas frente a grupos de enemigos. Los puntos de experiencia se dividen en dos ramas: agilidad, que se obtiene con movimientos fluidos de parkour, y poder, que se gana en combate. Estos puntos desbloquean mejoras que aumentan la movilidad, la fuerza y las habilidades de supervivencia.
El ciclo dinámico de día y noche marca el ritmo del juego. Durante el día resulta más seguro explorar y recolectar recursos. Al caer la noche, los infectados se vuelven más rápidos y agresivos, y aparecen depredadores nocturnos especializados que abandonan sus nidos para cazar. Sobrevivir hasta el amanecer exige planificación, zonas seguras y un uso inteligente de la munición y las herramientas limitadas.
Modos de juego
La campaña para un jugador constituye la experiencia principal, con misiones de historia y actividades secundarias repartidas por el mundo abierto. El multijugador cooperativo admite hasta cuatro jugadores en línea, que pueden compartir la recolección, el combate y la exploración en la misma sesión. Existe además un modo multijugador asimétrico en el que un participante controla a un depredador infectado de gran poder mientras los demás intentan sobrevivir.
El juego en red requiere una suscripción a PlayStation Plus para acceder a todas las funciones en PS4 y PS5. La experiencia en solitario funciona sin conexión, aunque las funciones en línea abren más posibilidades cooperativas.
Plataformas y actualizaciones
Dying Light llegó originalmente a PlayStation 4 y más tarde recibió una versión nativa para PlayStation 5. Un parche gratuito de nueva generación añadió opciones de rendimiento como 60 fotogramas por segundo en alta definición, modos equilibrados y configuraciones de mayor resolución. Posteriormente, la actualización Retouched mejoró los gráficos, la iluminación, la distancia de dibujo, las sombras y el audio en las plataformas compatibles.
Estas mejoras permiten que la experiencia original funcione con fluidez en hardware moderno sin modificar la mecánica ni el contenido base.
¿Merece la pena jugarlo?
El juego está pensado para quienes buscan una experiencia de supervivencia en primera persona con gran peso del movimiento y la gestión de recursos en un escenario lleno de zombis. Su tensión entre día y noche y su sistema de parkour generan ritmos muy distintos que recompensan tanto la planificación como el juego más agresivo. Las actualizaciones gratuitas continuas mantienen la compatibilidad y la calidad visual en consolas PlayStation años después de su lanzamiento.
Quienes busquen partidas cooperativas con amigos o campañas en solitario centradas en la fabricación y la progresión encontrarán una experiencia sólida. El título sigue disponible como paquete completo en PS4 y PS5, sin necesidad de compras adicionales para acceder a los modos principales.