Duck Duck Gone es un juego multijugador casual para PC en el que los jugadores esconden y buscan un pato de goma en una habitación compartida. Hasta ocho participantes compiten en rondas que combinan colocación creativa con búsqueda en tiempo real, con chat de voz por proximidad y habilidades de uso limitado.
Gameplay
El ciclo de juego se divide en dos fases diferenciadas. Durante la fase de escondite, cada jugador recibe un pato de goma idéntico y trabaja solo para camuflarlo en la habitación. Puede pintarlo para que coincida con el entorno, cambiar su tamaño para ocultarlo mejor y colocarlo en rincones, estantes, detrás de objetos o a la vista. El objetivo es encontrar un lugar que pase desapercibido, pero que siga siendo accesible para puntuar más tarde.
Cuando termina la fase de escondite, todos los jugadores buscan al mismo tiempo. Pueden abrir puertas, revisar muebles y examinar posibles escondites. Se obtienen puntos al encontrar los patos de los rivales, mientras que mantener el propio oculto otorga recompensas adicionales por tiempo. El chat de voz por proximidad se activa en encuentros cercanos, permitiendo engaños o acusaciones verbales que aumentan la tensión de la búsqueda.
Durante la fase de búsqueda se pueden usar tres habilidades tácticas. El huevo salpica a un rival para interrumpir su progreso. Congelar detiene temporalmente a un oponente cerca de un posible escondite. Señuelo deja un pato falso para despistar a los buscadores. Cada habilidad solo puede usarse una vez por partida, por lo que es importante elegir bien el momento.
Al final de cada ronda se activa una cámara cinematográfica que recorre la habitación mostrando la ubicación de todos los patos, destacando tanto los escondites exitosos como los más evidentes para que el grupo reaccione.
Modos de juego
El modo Clásico enfrenta a todos los jugadores en rondas de todos contra todos centradas en la puntuación individual. 2v2 Equipos divide a los participantes en parejas que coordinan escondites y búsquedas para superar al equipo contrario. Rey de la Colina introduce un área objetivo central donde los jugadores compiten por controlar ubicaciones clave mientras gestionan sus patos.
Los bots ocupan plazas vacías o permiten practicar en solitario en todos los modos. Varios mapas coloridos ofrecen distribuciones variadas con muebles, plantas y detalles arquitectónicos que favorecen distintas estrategias de ocultación.
Experiencia multijugador
Las partidas en línea admiten hasta ocho jugadores, con sesiones privadas disponibles para grupos más pequeños. La combinación de búsqueda simultánea y voz por proximidad genera oportunidades para despistar y reaccionar de forma espontánea. Los mapas aprovechan el espacio vertical y horizontal, animando a los jugadores a tener en cuenta líneas de visión y rutas habituales al colocar sus patos.
El juego es compatible con la función de compartir en familia, lo que amplía el acceso dentro del hogar. Funciona en Windows 10 o superior con requisitos de hardware modestos y se recomienda usar auriculares para las funciones de voz.
¿Merece la pena jugarlo?
Duck Duck Gone está dirigido a grupos que buscan partidas cortas y repetibles basadas en la creatividad y la competición ligera. La mecánica de esconder y buscar premia la experimentación con la colocación y el tiempo, mientras que la fase de revelación genera momentos de diversión compartida. Las habilidades limitadas y los elementos de voz aportan estrategia sin complicar demasiado la experiencia.
Como el juego aún no ha salido y su lanzamiento está previsto para 2026, no hay opiniones de jugadores disponibles. Quienes disfrutan de juegos de fiesta casuales con roles asimétricos y rondas rápidas encontrarán que las mecánicas verificadas se ajustan a ese estilo. Los bots garantizan que las partidas sigan siendo viables incluso con grupos incompletos, y los tres modos distintos ofrecen variedad para volver a jugar.