#DRIVE Rally ofrece una experiencia arcade de rally inspirada en la época dorada de los 90. El juego pone al jugador al volante de vehículos de estética retro en etapas variadas por localizaciones reconocibles de todo el mundo, con controles sencillos que esconden suficiente profundidad mecánica para recompensar la práctica. Disponible en Xbox Series X|S, busca atraer tanto a aficionados veteranos del rally como a quienes se acercan por primera vez al género gracias a su estilo colorido y al énfasis en la personalización de los coches.
Gameplay
El bucle principal consiste en completar etapas de rally con la ayuda de un copiloto que da notas de ritmo y comentarios. Los controles resultan cómodos desde el primer intento, permitiendo una adaptación rápida, mientras que las características del chasis se van descubriendo con el paso de las vueltas. El jugador puede elegir entre tres clases de vehículos, cada una con un comportamiento distinto según el terreno y el estilo de conducción.
La personalización es un elemento clave de la progresión. Las opciones incluyen paneles de carrocería, llantas, alerones, capós, escapes, guardabarros, parachoques, esquemas de pintura, liveries, calcomanías y elementos decorativos. Estos cambios afectan tanto al aspecto como a ciertos detalles del manejo, animando a experimentar para encontrar el ajuste ideal. Las etapas transcurren por desiertos, bosques, zonas nevadas y regiones tropicales, cada una con trazados que ponen a prueba el agarre y los cambios de elevación característicos del rally clásico.
Las interacciones con el copiloto aportan personalidad a cada intento. Seis copilotos diferentes ofrecen asistencia de navegación y comentarios que reflejan el rendimiento, creando una sensación de equipo durante las sesiones largas. Dos estilos de notas de ritmo permiten alternar entre indicaciones directas y un tono más expresivo.
Modos de juego
Los campeonatos constituyen la experiencia estructurada principal. Estas campañas vinculan el desbloqueo de vehículos y la progresión a eventos temáticos de distintas épocas y regiones, guiando al jugador por desafíos crecientes e introduciendo nuevos coches.
El modo Libre abre los mapas para explorar y buscar coleccionables, alejándose de las rutas fijas para ofrecer un formato más abierto. La Carrera Rápida permite acceder directamente a etapas individuales para practicar o correr sin compromiso de una serie completa.
El modo Fiesta admite sesiones compartidas con un solo mando, ideal para jugar en grupo y turnarse en las etapas de forma distendida. Las tablas de clasificación registran los tiempos de cada etapa con repeticiones fantasma, permitiendo comparar resultados con récords personales o de la comunidad.
Gráficos y presentación
La dirección artística recupera la estética del rally de los 90 mediante paletas de colores vibrantes y entornos estilizados. Los circuitos se inspiran en escenarios reales del deporte, dotando a cada destino de una identidad visual propia. El audio resalta el sonido del motor y el feedback del terreno, reforzando la sensación arcade sin saturar la mezcla.
El rendimiento se mantiene estable en las plataformas compatibles, con una tasa de fotogramas fluida que mantiene la atención en la conducción. El conjunto prioriza la accesibilidad y la rejugabilidad por encima del fotorrealismo.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción destaca las sesiones cortas y agradables, con una entrada sencilla y un manejo satisfactorio. Muchos jugadores valoran el encanto retro y la profundidad de la personalización, aunque algunos señalan que la variedad limitada de etapas y modos puede generar repetición tras varias horas. El juego resulta ideal para quienes prefieren un rally arcade frente a una simulación completa, especialmente si buscan el estilo de los 90 y el diálogo con el copiloto.
Las actualizaciones recientes siguen mejorando la estabilidad y puliendo detalles tras el lanzamiento. En Xbox Series X|S funciona de forma estable y el soporte de mando resulta natural para el género. Quienes buscan carreras de sesión rápida con progresión a través de campeonatos y personalización de vehículos encontrarán valor en la propuesta, mientras que quienes prefieren mayor contenido o profundidad a largo plazo pueden probarlo antes de decidir.