CULTIC es un shooter en primera persona de estilo retro que combina combates frenéticos con la tensión propia del survival horror. Ambientado en el seno de una siniestra secta en la América de los años sesenta y más allá, el juego sumerge al jugador en un mundo crudo y explorable donde cada encuentro exige una gestión precisa de los recursos y decisiones tácticas. El bucle central gira en torno a la búsqueda de armas, la exploración de entornos detallados y la supervivencia frente a oleadas de sectarios mediante una mezcla de enfrentamiento directo y conciencia del entorno.
Gameplay
El combate prioriza la libertad de movimiento y la toma de decisiones. Los jugadores pueden saltar, deslizarse y rodear a los enemigos mientras utilizan armas de mediados de siglo y explosivos arrojadizos para resolver los enfrentamientos con rapidez. Quienes prefieran un enfoque más cauteloso pueden tender trampas, aprovechar la cobertura y eliminar amenazas a distancia. La física resulta sólida y reactiva, con proyectiles realistas y elementos destructibles que premian el posicionamiento creativo. La exploración resulta fundamental: caminos ocultos y zonas opcionales guardan munición extra, salud y detalles de la historia repartidos por puestos rurales, túneles subterráneos y edificios institucionales en ruinas.
El Capítulo Uno se desarrolla en parajes rurales aislados dominados por la secta. El Capítulo Dos traslada la acción a las calles en ruinas de New Grandewel, incorporando nuevos tipos de enemigos, más armas de fuego y mayor complejidad en el diseño de niveles. La dirección artística combina geometría 3D low-poly con sprites para enemigos y efectos, logrando una estética crujiente que evoca tanto la nostalgia como la modernidad. El diseño de audio refuerza la atmósfera de terror con paisajes sonoros inquietantes y una banda sonora original dinámica que se adapta a la intensidad del combate.
Modos de juego
La experiencia principal consta de dos capítulos completos de campaña más una sección de interludio que une la historia. Cada capítulo ofrece niveles lineales pero con ramificaciones pensadas para la rejugabilidad, con secretos y rutas alternativas que invitan a una exploración exhaustiva. El Modo Supervivencia funciona como un desafío aparte: oleadas de enemigos cada vez más intensas en mapas de arena dedicados. Las tablas de clasificación registran el rendimiento en estos mapas, permitiendo comparar tiempos de finalización y eficiencia de bajas en distintos niveles de dificultad.
Varias opciones de dificultad ajustan la agresividad de los enemigos, su resistencia y la disponibilidad de recursos. Los ajustes más altos exigen movimientos precisos y un uso cuidadoso de la munición, sin renunciar a estilos agresivos o metódicos. Un mapa adicional con temática estacional añade un escenario de combate independiente fuera de las campañas principales.
Diseño de niveles y atmósfera
Los entornos evitan la geometría abstracta y apuestan por espacios creíbles y bien fundamentados. Asilos abandonados, catacumbas polvorientas y manzanas urbanas desordenadas mantienen una escala coherente y distribuciones lógicas que favorecen tanto el disparo desde cobertura como el desplazamiento fluido. Los secretos recompensan la curiosidad sin exigir saltos milimétricos ni maniobras imposibles. El tono general resulta opresivo y violento, transmitiendo la historia a través de detalles ambientales en lugar de exposiciones extensas.
¿Merece la pena jugarlo?
Quienes buscan shooters retro para un solo jugador con toques de terror encontrarán aquí un paquete centrado y mecánicamente satisfactorio. Las dos campañas ofrecen una duración y variedad considerables, mientras que el Modo Supervivencia aporta valor de rejugabilidad mediante la persecución de puntuaciones. La recepción ha sido muy positiva por la profundidad del combate y la coherencia atmosférica, destacando muchos cómo el juego premia la experimentación con distintos estilos de juego. La próxima llegada a PS5 traerá la experiencia completa, con ambos capítulos y todos los mapas adicionales, a los jugadores de consola en una versión pulida. Aquellos que busquen un FPS desafiante y autosuficiente sin distracciones multijugador apreciarán probablemente su ritmo deliberado y su bucle de feedback brutal.