Call of Duty: WWII es un shooter en primera persona que sitúa a los jugadores en el frente europeo de la Segunda Guerra Mundial. La acción se centra en combates de infantería durante episodios históricos clave, desde el desembarco de Normandía hasta las posteriores campañas en el continente. El jugador encarna a soldados que luchan contra las fuerzas del Eje en una campaña para un jugador impulsada por la historia, con énfasis en las condiciones realistas del campo de batalla y la coordinación entre unidades.
Gameplay
El núcleo del juego se basa en enfrentamientos a ras de suelo con armamento y equipo de la época. El movimiento sigue patrones clásicos de avance y disparo, obligando a progresar entre coberturas, gestionar la munición y coordinarse con los compañeros de escuadra. Los escenarios recrean con detalle pueblos en ruinas, bosques y posiciones fortificadas. El combate exige colocación precisa, ya que los enemigos emplean tácticas y armas auténticas que premian la puntería y el tempo por encima de la velocidad.
El manejo de las armas respeta la fidelidad histórica. Cada fusil presenta patrones de retroceso, velocidades de recarga y perfiles de daño propios de su modelo real. El jugador alterna entre fusiles, subfusiles y armas de apoyo según la situación, mientras que las granadas y otros objetos arrojadizos permiten despejar habitaciones o suprimir posiciones. El avance es deliberado, lejos del estilo arcade.
Modos de juego
El título ofrece tres experiencias diferenciadas. La campaña sigue una narrativa lineal a través de las grandes batallas, situando al jugador como un soldado que avanza con las fuerzas aliadas. Los objetivos consisten en tomar posiciones, defender emplazamientos y participar en asaltos a gran escala que reproducen hechos documentados.
El multijugador permite partidas competitivas en mapas ambientados en localizaciones de la Segunda Guerra Mundial. Las partidas giran en torno a objetivos y combates por equipos, con equipaciones compuestas por armas y accesorios reales de la época. El modo se centra exclusivamente en el combate de infantería, sin sistemas de movimiento avanzados.
El modo cooperativo propone una historia independiente en misiones exclusivas. Los jugadores forman equipo para completar tareas contra oponentes controlados por la IA, enfrentándose a eventos guionizados y secuencias intensas distintas de la campaña principal. Este modo funciona de forma autónoma y pone el acento en la supervivencia y el trabajo en equipo bajo presión.
Contenido de The Resistance
Tres nuevos mapas multijugador amplían el plantel competitivo con localizaciones centradas en operaciones de la resistencia. Occupation, Anthropod y Valkyrie ofrecen diseños distintos que favorecen estrategias variadas en los modos habituales. La misión de War titulada Operation Intercept introduce combates a gran escala con objetivos por fases que requieren coordinación entre todo el equipo.
El capítulo de Nazi Zombies titulado The Darkest Shore añade una experiencia de supervivencia en un mapa propio, con oleadas de enemigos, peligros ambientales y sistemas de progresión característicos del modo. Este contenido forma parte del paquete principal sin necesidad de compras adicionales.
¿Merece la pena?
El juego atrae a quienes buscan mecánicas clásicas de shooter en primera persona ambientadas en un conflicto histórico. Su enfoque directo del movimiento y el disparo resulta ideal para quienes prefieren enfrentamientos sin sistemas de habilidades complejos. La combinación de historia en campaña, multijugador competitivo y misiones cooperativas proporciona varias horas de variedad tanto en solitario como en grupo.
Los aficionados al escenario de la Segunda Guerra Mundial encontrarán recompensante el arsenal de armas auténticas y el diseño de los mapas. El título sigue disponible en plataformas Xbox para quienes deseen disfrutar del lanzamiento original de 2017 junto con su contenido adicional. No incluye juego cruzado, por lo que las partidas se limitan al ecosistema Xbox.