Bedlam es un shooter en primera persona desarrollado como adaptación de la novela homónima de Christopher Brookmyre. Sitúa al jugador en una serie de mundos virtuales interconectados que evocan las épocas clásicas del videojuego de los años 80 y 90, pero con gráficos y controles modernos en Xbox One y Xbox Series.
Gameplay
La mecánica principal se basa en combates rápidos en primera persona que priorizan el movimiento constante y la evasión frente a los sistemas de cobertura. Los niveles cambian de estilo según distintas épocas del videojuego, aunque siempre desde la misma perspectiva en primera persona. Algunos entornos recuerdan a los shooters antiguos, con proyectiles veloces y espacios abiertos, mientras que otros incorporan elementos de estrategia en tiempo real o pruebas de estilo arcade. El movimiento resulta ágil, pero conserva cierta sensación flotante propia de los títulos de la época, lo que obliga a esquivar y rodear a los enemigos mientras se gestiona la munición y los medikits limitados. Los comentarios del protagonista aportan personalidad al sistema de disparo y refuerzan el tono satírico de la obra original de Brookmyre.
Modos de juego
Bedlam se compone exclusivamente de una campaña para un jugador dividida en unas veinte fases. Estas fases avanzan a través de distintos mundos virtuales sin ramificaciones ni rutas alternativas. No existen opciones multijugador competitivas, cooperativas ni actividades secundarias fuera de la secuencia principal. El progreso depende de completar los objetivos de cada nivel, ya sea eliminando enemigos o superando pruebas específicas de cada género, antes de pasar a la siguiente zona conectada.
Historia y ambientación
La historia sigue a un personaje atrapado en una extensa red digital llamada Starfire, donde cada género de videojuego funciona como una zona distinta. El jugador transita entre campos de batalla inspirados en FPS, perspectivas de estrategia en tiempo real vistas desde el suelo y shooters arcade retro, todo unificado por la vista en primera persona. El humor surge de las reacciones del protagonista ante estos tropos familiares pero distorsionados, ofreciendo un comentario meta sobre la historia del videojuego sin necesidad de haber leído la novela original.
Aspectos técnicos y presentación
Los gráficos actualizan la estética retro con texturas de mayor resolución y efectos de iluminación adaptados a las consolas Xbox, manteniendo al mismo tiempo los modelos de personajes angulosos y los entornos sencillos característicos del diseño de los 90. El audio incluye doblaje que transmite con claridad las líneas cómicas, acompañado de efectos de sonido que reproducen el feedback clásico de las armas. Los controles siguen la disposición estándar de Xbox con ajustes de sensibilidad, aunque la mecánica subyacente permanece igual que en la versión original.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción de Bedlam ha sido desigual: se ha elogiado el guion y el concepto, mientras que las críticas se centran en la rigidez del sistema de disparo, algunos fallos ocasionales y una campaña breve de unas seis horas. El juego atrae sobre todo a quienes buscan nostalgia retro y humor narrativo más que acción pulida de shooters actuales. En Xbox sigue disponible como experiencia completa para un jugador sin actualizaciones ni contenido adicional. Quienes disfrutan de shooters en primera persona que experimentan con cambios de género pueden encontrar interesante la variedad de niveles, aunque el sistema de disparo resulte anticuado, mientras que quienes buscan modos competitivos o controles refinados probablemente se frustren. En conjunto, el título resulta adecuado para jugadores pacientes que prefieren una campaña breve e impulsada por ideas antes que una alta rejugabilidad.