Aragami: Shadow Edition es un juego de sigilo en tercera persona desarrollado por Lince Works que llegó a Nintendo Switch en febrero de 2019. El jugador controla a un asesino no muerto capaz de usar poderes de sombra para moverse entre entornos vigilados y cumplir sus objetivos sin ser detectado.
Jugabilidad
La mecánica principal consiste en avanzar por escenarios lineales y laberínticos, evitando o eliminando enemigos. El sistema más característico permite teletransportarse entre sombras, aunque la habilidad solo se recarga mientras el personaje permanece en la oscuridad. Entre las herramientas disponibles también se encuentran la creación de distracciones mediante ruido para alejar a los guardias y la eliminación de cadáveres enviándolos al vacío para evitar que los descubran.
El avance se basa en pergaminos ocultos repartidos por los niveles. Estos coleccionables desbloquean nuevas habilidades y mejoras que amplían las posibilidades de aproximación sigilosa. El título premia la observación y el timing, ya que los enemigos siguen rutas de patrulla predecibles que recompensan la planificación por encima del enfrentamiento directo. El estilo artístico se mantiene sólido tanto en modo TV como en portátil, aunque algunas texturas pierden definición en este último.
Modos de juego
Aragami: Shadow Edition se centra en una campaña para un jugador dividida en capítulos. La experiencia base incluye la historia original, mientras que la expansión Nightfall incorpora capítulos adicionales con nuevos personajes y escenarios. No existen modos multijugador ni competitivos.
Cada capítulo plantea objetivos independientes que utilizan los mismos sistemas de sigilo. El progreso se consigue alcanzando puntos de extracción o completando tareas concretas dentro de los límites del nivel. Esta estructura invita a repetir los escenarios para encontrar todos los pergaminos y probar distintas combinaciones de habilidades.
Historia y ambientación
La historia sigue al protagonista, invocado en un conflicto entre poderes de sombra y fuerzas rivales. Los capítulos transcurren en localizaciones variadas que introducen nuevos estilos visuales y tipos de enemigos. El guion funciona principalmente como contexto de las misiones, con diálogos y cinemáticas reducidos al mínimo para mantener el foco en el juego.
Nightfall añade elementos de trasfondo y presenta personajes nuevos que modifican algunas dinámicas de las misiones sin alterar el enfoque fundamental del sigilo.
¿Merece la pena?
La recepción de Aragami: Shadow Edition en Switch ha sido desigual. La crítica destaca la solidez de sus mecánicas de sigilo, aunque señala limitaciones en la inteligencia artificial de los enemigos y en el diseño de los puntos de control. La versión se ejecuta con fluidez y se beneficia del contenido de la expansión, que alarga la duración de la campaña.
El juego está dirigido a quienes buscan experiencias de sigilo basadas en niveles y planificación, en lugar de acción o mundos abiertos. Quienes disfrutan manipulando sombras y moviéndose con paciencia encontrarán sistemas atractivos, mientras que quienes busquen innovaciones modernas o un multijugador sólido quizá prefieran otras opciones. Se trata de un paquete completo sin actualizaciones adicionales ni soporte continuo.