Total War: ATTILA - The Last Roman Campaign Pack es una expansión de estrategia que añade una campaña centrada a la experiencia del juego base. Ambientada en el año 533 d. C., sitúa al jugador al mando de Belisarius y la Expedición Romana en su intento por recuperar los territorios occidentales perdidos ante los reinos bárbaros establecidos en el Mediterráneo.
Gameplay
El ciclo principal consiste en gestionar ejércitos y asentamientos en un mapa de campaña exclusivo, mientras se resuelven batallas en tiempo real. La Expedición Romana funciona con mecánicas de horda que priorizan la movilidad y la conquista rápida frente a la administración extensa de provincias. Eventos y misiones de historia marcan el avance, con exigencias contrapuestas del emperador Justiniano, la emperatriz Teodora y Antonina que afectan a los recursos y la estabilidad. Completar estas tareas refuerza al ejército, aunque también existe la opción de declararse independiente para fundar un Imperio Romano de Occidente propio.
Las tácticas de batalla se basan en listas de unidades actualizadas que incluyen infantería especializada, caballería y tropas de proyectiles para cada facción. Nuevas tecnologías y edificios amplían las posibilidades de la Expedición a través de un árbol modificado que evoluciona hacia estilos más tradicionales al proclamarse la independencia. Las demás facciones combinan elementos romanos occidentales y bárbaros en sus rutas de desarrollo. La experiencia premia el posicionamiento preciso de los ejércitos y la selección de enfrentamientos en lugar de la expansión masiva de un imperio.
Modos de juego
Este pack se centra en una campaña para un jugador estructurada en torno a misiones narrativas y decisiones ramificadas en el nuevo mapa del Mediterráneo. La campaña funciona como un escenario independiente con posiciones iniciales definidas para cada una de las cinco facciones. No se añaden modos multijugador ni opciones de escaramuza separadas más allá de las que ofrece el juego base.
Facciones y nuevo contenido
Cinco facciones pasan a ser jugables con rasgos y condiciones de inicio propias. La Expedición Romana lidera el esfuerzo de reconquista, mientras que los ostrogodos, vándalos, francos y visigodos defienden o amplían sus territorios. Cada una cuenta con listas de unidades revisadas que incorporan, entre otros, la caballería bucelaria y la infantería escutata para los romanos, además de los jinetes vándalos y los sagitarios ostrogodos.
El mapa de campaña abarca Italia, el norte de África, España y Francia, distribuidos en 35 provincias y más de 100 regiones. Nuevos edificios y tecnologías respaldan estrategias específicas de cada facción, incluidas combinaciones adaptadas a los reinos bárbaros que buscan aprovechar las distracciones romanas.
¿Merece la pena jugarlo?
La recepción en Steam es mixta, con un 62 % de reseñas positivas de varios cientos de valoraciones. El enfoque narrativo y las mecánicas de horda del bando romano atraen a quienes prefieren campañas dirigidas frente a la gran estrategia abierta. Las facciones bárbaras reciben menos profundidad de desarrollo según la opinión de la comunidad.
El pack resulta adecuado para jugadores interesados en la estrategia histórica ambientada en el reinado de Justiniano, especialmente aquellos que valoran el progreso basado en misiones y la posibilidad de modificar el desenlace de la campaña mediante decisiones de lealtad. Se mantiene disponible como contenido adicional independiente que requiere la instalación de Total War: ATTILA y sigue funcionando en los sistemas actuales sin actualizaciones posteriores.