El DLC Fishing Boats de Ship Graveyard Simulator 2 amplía la experiencia de desguace con un conjunto de embarcaciones y mecánicas centradas en restos de la industria pesquera. El jugador se pone en la piel de un desguazador que retira escombros, clasifica materiales y desmonta grandes estructuras con herramientas manuales y maquinaria pesada. Las cuatro nuevas embarcaciones pesqueras introducen obstáculos y coleccionables sin alterar el ritmo metódico de la simulación original.
Gameplay
El ciclo principal consiste en abordar buques abandonados y desmantelarlos pieza por pieza. Con martillos, sierras y sopletes se realizan cortes precisos en el casco, los interiores y la maquinaria, mientras que los elementos más grandes requieren grúas y contenedores para su extracción. Los materiales se separan por categorías para reciclar o vender, y el avance se mide mediante contratos que establecen objetivos y recompensas.
En el DLC Fishing Boats, los restos de pescado que quedan en las bodegas deben retirarse antes de iniciar el desguace completo. Esta tarea añade una fase de limpieza adicional que obliga a prestar atención en espacios reducidos. Como botín aparecen objetos relacionados con la pesca -cañas, redes, neveras portátiles y jaulas para cangrejos- que se integran en los sistemas de recogida y clasificación ya existentes.
Cada una de las cuatro embarcaciones -Arc, Sea Hunter, Mono-brew y Richi-Kali- presenta una distribución distinta y elementos ocultos que fomentan la exploración. Las mejoras de equipo y la contratación de ayuda permiten afrontar trabajos mayores, mientras que los tramos inestables exigen precaución al moverse.
Modos de juego
La experiencia se mantiene en un solo jugador y avanza mediante una serie de contratos que guían al jugador de un naufragio a otro. No existen modos competitivos ni cooperativos; el reto radica en gestionar el tiempo, las herramientas y los recursos en pecios cada vez más complejos.
La exploración y la colección se manifiestan a través de objetos ocultos y logros vinculados a las nuevas embarcaciones. Estos incentivos animan a volver a cada barco para completar la lista de coleccionables sin modificar el proceso básico de desmantelamiento.
El DLC Fishing Boats
Esta expansión añade cuatro buques pesqueros con diferencias notables en tamaño, estructura interna y tipo de material recuperable. En todos ellos aparece el requisito de retirar los restos de pescado antes de comenzar el trabajo estructural. El botín temático amplía el catálogo de objetos vendibles y refuerza el aspecto de gestión empresarial de la simulación.
Los contratos exclusivos de estos pecios marcan objetivos concretos, mientras que los coleccionables y logros premian a quienes desguacen cada embarcación por completo y descubran todos sus secretos. El DLC se integra directamente en la progresión existente sin necesidad de campañas separadas.
¿Merece la pena jugarlo?
El juego base y su DLC Fishing Boats atraen a quienes buscan una simulación pausada y táctil, con énfasis en el trabajo físico y la gestión de recursos. Quienes disfrutan desmontando estructuras de forma metódica y mejorando su equipamiento encontrarán en las nuevas embarcaciones y en la limpieza de pescado un añadido que refresca la rutina sin cambiar sus fundamentos.
La recepción destaca mejoras en el ritmo y los gráficos respecto a entregas anteriores, aunque algunos jugadores señalan que la clasificación y el despiece repetitivos siguen siendo parte esencial de la experiencia. El DLC aporta variedad concreta gracias a sus cuatro barcos y sus mecánicas asociadas, por lo que resulta recomendable para quienes ya poseen el juego base y buscan contenido adicional. Está disponible en PC para quienes deseen probar el género del desguace naval.