GreedFall: The Dying World es un juego de rol de acción en solitario ambientado en un mundo de fantasía inspirado en la Europa del siglo XVII. Antes de comenzar la aventura, que transcurre tres años antes de los sucesos del primer GreedFall, los jugadores crean un personaje personalizado ajustando su aspecto, atributos, talentos y habilidades. La historia sigue a un Doneigad de la isla de Teer Fradee que, tras escapar del cautiverio de extranjeros del Viejo Continente, se ve envuelto en alianzas, conflictos y una misteriosa enfermedad que se extiende por el continente de Gacane.
Gameplay
La experiencia se centra en la exploración, las decisiones en los diálogos y los combates dentro de un mundo abierto que incluye ciudades como Olima, con su observatorio, el puerto de Uxantis y las ruinas que bordean los caminos de Thynea. Los jugadores obtienen el barco Constanzia, que funciona como base móvil para los desplazamientos y las operaciones. Entre las opciones no combativas destacan la diplomacia para resolver conflictos, la creación de equipo, la búsqueda de objetos ocultos y el uso de disfraces o estratagemas para sortear obstáculos. La progresión del personaje está ligada a las decisiones de la trama, que modifican las alianzas y los resultados con las distintas facciones.
El combate se desarrolla en tiempo real, aunque incluye una pausa táctica para planificar acciones, explotar debilidades y ajustar estrategias. Tres perfiles de combate permiten personalizar la experiencia: el modo Táctico ofrece control total de la cámara y los compañeros, el modo Enfocado centra la acción en el protagonista mientras los compañeros actúan de forma independiente, y el modo Híbrido equilibra ambas opciones. Además, se pueden ajustar los niveles de dificultad según se prefiera priorizar la narrativa o aumentar el desafío.
Modos de juego
El título se desarrolla exclusivamente en modo individual, sin componentes multijugador. Entre las opciones de dificultad se encuentran el modo Historia, que reduce la presión del combate para centrarse en la trama, y el modo Táctico, que incrementa la agresividad de los enemigos y exige mayor planificación. Los perfiles de combate funcionan como estilos de juego intercambiables, mientras que la gestión de los compañeros añade capas de personalización mediante equipo, atributos y especializaciones que influyen tanto en los combates como en las interacciones fuera de ellos.
Historia y mundo
La trama se desarrolla en las tierras de Gacane e introduce nuevas regiones más allá de la ciudad de Sérène del título anterior. Los jugadores se enfrentan a poderosas naciones en guerra y lidian con los efectos de una enfermedad en expansión. La exploración revela ruinas antiguas, centros científicos y puertos marítimos, al tiempo que permite construir relaciones con ocho compañeros. Cada uno de ellos aporta un trasfondo, unas creencias y misiones personales que evolucionan según las acciones del jugador, pudiendo derivar en vínculos más estrechos, opciones románticas o incluso en su marcha si la confianza se rompe.
Los compañeros aportan conocimientos e influencia sobre las facciones, lo que abre nuevas rutas durante la aventura. Sus historias se entrelazan con la trama principal, donde cada decisión importante tiene consecuencias tanto para el estado del mundo como para las alianzas individuales.
¿Merece la pena jugarlo?
GreedFall: The Dying World está dirigido a quienes buscan un RPG de un solo jugador centrado en la narrativa, con énfasis en los diálogos, la exploración y las consecuencias de las decisiones más que en la acción frenética. La combinación de opciones de combate táctico y sistemas de compañeros ofrece valor de repetición a través de diferentes enfoques en conflictos y relaciones. Tras un período en acceso anticipado, el juego llegó a su versión completa y sigue disponible en PS5 con soporte continuo mediante parches posteriores al lanzamiento. Quienes valoran una profunda personalización del personaje y la política de facciones en un escenario de precuela encontrarán en su estructura lo que buscan, mientras que quienes prefieren un combate puramente orientado a la acción pueden ajustar los perfiles para adaptar la experiencia a sus preferencias.