Destiny 2: Renegades es una expansión de acción en primera persona que incorpora una historia inspirada en Star Wars y nuevos sistemas al universo de Destiny 2. Lanzada el 2 de diciembre de 2025, se presenta como la décima y última expansión del juego, cerrando la Fate Saga con un enfoque en sindicatos criminales, conflictos en la frontera y misiones de alto riesgo en localizaciones conocidas y nuevas.
Jugabilidad
Los jugadores controlan a los Guardianes en combates de disparos rápidos que combinan el sistema habitual de Destiny con las novedades de la expansión. Las habilidades Renegade permiten solicitar ataques aéreos contra grupos de enemigos, obligando a adoptar una posición táctica en lugar de depender solo de la potencia de fuego. Vehículos como los caminantes Behemoth ofrecen apoyo pesado en zonas abiertas, mientras que las armas Praxic Blade funcionan como herramientas cuerpo a cuerpo al estilo de sables de luz y cambian el enfoque de los combates cercanos.
La expansión introduce Tharsis Outpost como centro social principal en Marte, donde los jugadores interactúan con los sindicatos y aceptan encargos. Estos trabajos se centran en operaciones de contrabando, persecución de recompensas y sabotaje, y forman parte de la trama que involucra al Drifter, a Aunor Mahal y al Barant Imperium liderado por Dredgen Bael. Los combates se desarrollan en seis mapas nuevos repartidos entre Venus, Europa y Marte, combinando la presión de los modos de extracción con los bucles de habilidades y recogida de botín característicos de Destiny.
Modos de juego
Lawless Frontier es la actividad principal: un modo inspirado en extracción en el que los sindicatos compiten por el control de zonas en disputa. Los jugadores deben moverse por estos mapas para completar objetivos mientras gestionan los riesgos que suponen las facciones rivales y las amenazas del entorno. El modo se repite en tres mapas principales, incentivando varias partidas para obtener recompensas y progresar.
Las misiones de historia avanzan la campaña a través de encuentros narrativos vinculados a la superarma Nightfall Station y a las alianzas con los Nine. Un calabozo para tres jugadores envía a los equipos junto a Aunor Mahal a cazar acólitos de Dredgen Bael, con defensas en capas en un entorno fuera del planeta que pone a prueba la coordinación y la elección de equipamiento.
Historia y ambientación
La trama sitúa a los Guardianes en una frontera sin ley donde el poder se mide por la influencia entre sindicatos criminales más que por la autoridad del Vanguard. El Drifter lidera un grupo improbable que incluye personajes ya conocidos como Eris Morn y Eido, junto con nuevos elementos de la Orden Praxic. La historia adopta tropos del wéstern espacial sin abandonar el lore de Destiny, y tiene al Barant Imperium como principal antagonista.
Tharsis Outpost funciona como eje narrativo, un punto de encuentro para mejorar la reputación y desbloquear encargos que alimentan conflictos mayores. La historia es más corta que en expansiones anteriores e incluye momentos más ligeros, a veces algo forzados, que aprovechan la influencia de Star Wars sin llegar a cruces directos.
¿Merece la pena jugarlo?
Renegades está pensado para jugadores ya comprometidos con Destiny 2 que busquen un capítulo final con armas, habilidades y un modo nuevo como Lawless Frontier. La expansión ofrece un calabozo bien diseñado y una integración de vehículos que refresca el combate habitual, aunque el volumen de contenido es limitado y reutiliza con frecuencia sus tres mapas principales.
Las valoraciones medias rondan el 4,15 sobre 5 en las principales tiendas, con elogios por las nuevas habilidades y el tono de la historia, pero también críticas por su brevedad y su estructura repetitiva. Como última gran actualización, resulta más atractiva para quienes buscan cerrar la saga actual o para fans de los juegos de extracción combinados con progresión de looter shooter. Los jugadores nuevos pueden encontrar menos atractivo el requisito de tener el juego base y el enfoque tan centrado sin experiencia previa.