Assassin's Creed Origins The Curse of the Pharaohs amplía la experiencia action-RPG del juego base con una historia centrada en el antiguo Egipto. El jugador controla a Bayek mientras investiga una maldición que invoca a faraones no muertos y criaturas mitológicas, y viaja a nuevos escenarios como la ciudad de Tebas, el Valle de los Reyes, Asuán y el oasis de Jarga. La expansión mantiene el ciclo de exploración, combate y progresión de personaje, al tiempo que eleva el límite de nivel e incorpora encuentros inspirados en la mitología egipcia.
Jugabilidad
El sistema action-RPG combina combate cuerpo a cuerpo y a distancia frente a enemigos humanos, faraones no muertos y bestias mitológicas de gran tamaño. Bayek puede equipar distintas armas obtenidas por botín, cada una con atributos y rarezas que modifican el daño y el estilo de juego. La progresión se basa en ganar experiencia hasta alcanzar el nivel 55, desbloquear habilidades en el árbol de talentos y mejorar el equipo mediante el saqueo y la artesanía heredados del juego base.
La exploración se centra en recorrer las nuevas regiones a cielo abierto, descubrir tumbas, investigar el origen de la maldición y completar actividades secundarias. Los combates se ajustan al nuevo rango de niveles y los enfrentamientos contra los faraones exigen adaptar las tácticas a sus habilidades y al entorno de las zonas inspiradas en el más allá.
Modos de juego
La expansión es completamente single-player. La historia principal avanza a través de una cadena de misiones lineales que llevan a Bayek por los nuevos territorios mientras investiga la fuente de la maldición. Las misiones secundarias ofrecen relatos adicionales con personajes locales y más oportunidades para explorar y poner a prueba las habilidades de combate.
No incluye modos multijugador ni competitivos. Su estructura invita a repetir partidas para completar todas las misiones, coleccionables y desafíos de nivel superior dentro de la campaña para un solo jugador.
Story and Setting
La historia continúa tras los eventos del juego base y traslada a Bayek al Alto Egipto, donde una maldición sobrenatural ha devuelto a la vida a antiguos gobernantes. El jugador descubre el misterio mediante la investigación y los enfrentamientos directos con los faraones y sus guardianes. El escenario incorpora elementos de la mitología egipcia, como viajes a representaciones del más allá con diseños visuales y encuentros diferentes a los del enfoque histórico del juego principal.
Cuatro nuevas regiones amplían el mapa con terrenos variados: desde las bulliciosas calles de Tebas hasta oasis desérticos y tumbas reales. Estos escenarios introducen armas legendarias vinculadas a la trama que aportan variedad mecánica tanto en combate como en exploración.
¿Merece la pena?
Esta expansión está pensada para quienes disfrutaron de los sistemas action-RPG de Assassin's Creed Origins y buscan más contenido centrado en el antiguo Egipto. Ofrece zonas nuevas de considerable tamaño, progresión a niveles superiores y enfrentamientos contra faraones no muertos y criaturas mitológicas que amplían el ciclo de juego sin necesidad de reiniciar la partida.
La recepción destaca la creatividad de las secciones del inframundo y la cantidad de contenido añadido, aunque algunos señalan que los combates contra jefes mantienen las limitaciones del juego base. El DLC funciona como un añadido autocontenido que se disfruta mejor tras completar la historia original y ofrece un valor claro para quienes buscan aventuras single-player más largas en el mismo universo.